41 personas del total de los heridos están en estado de gravedad después de la réplica, que afectó principalmente a la ciudad de Guangyuan, en la provincia de Qingchuan, en la tarde del domingo.
El gobierno chino calificó esta réplica como la más fuerte después de ocurrido el terremoto hace 14 días, que deja un total de 86 mil muertos y desaparecidos.
La réplica registrada el domingo, afectó a cerca de 270 mil viviendas y se sintió en todo el territorio chino, incluida Pekín que está ubicada a más de mil 500 kilómetros del epicentro. 71 mil casas se derrumbaron por completo, declaró Wang Fei, representante de la oficina de ayudas en desastres de Guangyuan.
Una de las víctimas fatales en la ciudad de Longnan, murió después de que un derrumbe de rocas cayera sobre él. El sismo duraría alrededor de un minuto.
40 minutos antes de producirse el sismo, las autoridades chinas predijeron una posible réplica por la súbita aparición de nubes y viento en la zona.
Ahora el principal problema que aqueja a las autoridades chinas es la creación de varios lagos como consecuencia de los aludes de tierra que retuvieron agua en diferentes localidades y que ahora amenazan con desbordarse y afectar una vez más a quienes no tienen vivienda y duermen en el suelo (cerca de 5,5 millones). Por las malas condiciones climáticas, el ejército no ha podido dinamitar esos lagos, que en total serían unos 30 en todo el territorio chino. 69 represas quedaron agrietadas.
Adicionalmente, nueve localidades perdieron las señales de telecomunicaciones en el epicentro de la réplica.