El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Gadafi, bajo amenaza

Las fuerzas leales al dictador libio bombardearon varias ciudades del país.

07 de marzo de 2011 - 05:00 p. m.
PUBLICIDAD

Las voces que piden una intervención internacional en Libia crecieron luego de que las fuerzas leales a Muamar Gadafi lanzaran duros ataques aéreos contra los manifestantes en Ben Jawad y Misratal, dos ciudades al oeste del país, dejando decenas de muertos. Los países de la OTAN le solicitaron al Comité Militar aliado que comience a planificar una operación militar “necesaria y prudente” para poder hacer frente a cualquier eventualidad. “No puedo imaginarme que la comunidad internacional y Naciones Unidas permanecieran al margen si el señor Gadafi y su régimen continúan atacando a su pueblo sistemáticamente”, aseguró Rasmussen, secretario general de la OTAN, quien sin embargo aclaró que una intervención requerirá un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió a los asesores del líder libio que deberán responder por la violencia en su país. “Tenemos a la OTAN, con quien hablamos, que está consultando en Bruselas el amplio abanico de potenciales opciones, incluyendo las militares, como respuesta a la violencia que sigue teniendo lugar en Libia”, explicó Obama. Y, al parecer, la opción va bien avanzada. Según reveló The New York Times,  los estrategas de Obama están preparando una serie de opciones por aire, mar y tierra. Citando fuentes anónimas de la administración, el diario sostuvo que el simple uso de la interferencia de señales de aviones en el espacio aéreo internacional podría confundir las comunicaciones del gobierno con las unidades militares. La más reciente fuerza en acercarse a distancia de ataque de Trípoli es la 26ª Unidad Expedicionaria de Marina, que brinda una fuerza completa por aire, mar y tierra que puede proyectarse rápidamente a través de cientos de kilómetros. Según el informe, otra táctica sería lanzar armas y suministros a los rebeldes libios, tal como lo han solicitado varios senadores de EE.UU. El jefe de la diplomacia de los Emiratos Árabes Unidos, jeque Abdalá ben Zayed, también se manifestó en el mismo sentido y exhortó, en nombre de las monarquías árabes del Golfo, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que “intervenga para salvar al pueblo libio”. “Instamos a la comunidad internacional, y en primer lugar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a asumir sus responsabilidades y a proteger al pueblo libio”, declaró el ministro en la apertura de una reunión de cancilleres del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que reúne a los Emiratos, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Omán y Bahréin. El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, confirmó que junto con Francia trabajan en un proyecto para restablecer una zona aérea en Libia y pidió el apoyo local y regional a la iniciativa. La idea es evitar que Muamar Gadafi siga lanzando bombardeos sobre la población civil. La Unión Europea también prepara nuevas sanciones financieras. Para lanzar cualquier intervención se debe contar con el apoyo de varios países y ya uno mostró su oposición. Rusia está contra toda injerencia militar extranjera en Libia, según afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov. “No consideramos la injerencia extranjera, en especial militar, como un medio para resolver la crisis en Libia. Los libios deben resolver sus problemas”, declaró Lavrov. Sin embargo, el diario árabe  Sharq al Aswat sostuvo que el líder libio está dispuesto a dejar el poder y abandonar Libia a cambio de que la dirección rebelde garantice su seguridad y la de su familia. La versión no ha sido confirmada por las autoridades libias ni por los portavoces del Consejo Nacional rebelde de Bengasi.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias