El ministro Polaco, Zbigniew Ziobro, advirtió que las personas que incumplen la legalidad «deben tener en cuenta las consecuencias». La nueva ley impulsada por el Gobierno polaco rebaja la edad de jubilación de los jueces del Supremo de 70 a 65 años, lo que obligaría a retirarse a 27 de los 72 que componen este órgano, incluida la presidenta, Malgorzata Gersdorf.
La medidad, además, establece que los jueces que deseen continuar en el cargo deberán expresarle su voluntad de hacerlo al presidente polaco, Andrezj Duda, vinculado al partido gobernante, la fuerza nacionalista Ley y Justicia, quien podría renovarles su mandato por tres años más. Dieciséis de los jueces afectados han solicitado la prórroga y los restantes once, incluida Gersdorf, no lo han hecho. Ziobro consideró, por tanto, que Gersdorf «ha aceptado tácitamente jubilarse y retirarse de la institución».
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Por su parte, la jueza se presentó ayer en su puesto de trabajo, en un gesto de desafío a la reforma y al Gobierno polaco, y expresó su deseo de continuar al frente del Tribunal porque «así lo garantiza la Constitución».
La oficina del presidente dijo que el juez Jozef Iwulski, vicepresidente del Tribunal Supremo, es el sucesor de Gersdorf, pero este magistrado ha declarado que no tiene intención de sustituir a su compañera. Según el gabinete de comunicación del Supremo, Gersdorf planea irse de viaje la próxima semana, por lo que «debe entenderse que esta semana continuará con su trabajo normal».
Parte de los juristas y los principales partidos de la oposición consideran que Gersdorf es la legítima presidenta del Tribunal Supremo, de acuerdo con la Constitución.
Esta situación de incertidumbre y la creencia de que la nueva ley es inconstitucional ha llevado a miles de polacos a salir a la calle para protestar contra el Gobierno, que gracias a la mayoría absoluta de Ley y Justicia en el Parlamento ha logrado sacar adelante una serie de polémicas medidas, entre ellas la reforma judicial.
El Nobel de la Paz Lech Walesa, expresidente polaco y exlíder del sindicato Solidaridad, participó ayer en la concentración de Varsovia e instó a hacer todo lo posible para defender «la democracia y la independencia judicial».