La prensa italiana está hablando ya de una guerra en el interior del Vaticano. El motivo para estos titulares, que ocuparon ayer las primeras planas de todos los periódicos italianos, fue la filtración de una conversación del cardenal Christoph Schoenborn de Viena con periodistas. En la charla privada, el cardenal acusó a su homólogo italiano Angelo Sodano —secretario de Estado del Vaticano entre 1990 y 2006— de bloquear una investigación contra el ex cardenal austriaco Hans Hermann Groer, quien renunció como arzobispo de Viena en 1995 después de acusaciones de que había abusado sexualmente de jóvenes seminaristas.
Groer murió en 2003 sin haber admitido culpas ni enfrentado cargos. Según la conversación que fue publicada ayer, Schoenborn dijo que el cardenal Joseph Ratzinger, quien entonces era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y es ahora Papa, quiso realizar una investigación completa de Groer en 1995, pero fue bloqueado por el cardenal Angelo Sodano.
El mes pasado, el National Catholic Reporter, una publicación de Estados Unidos, publicó una serie de artículos que acusaban a Sodano de ocultar otros casos de abuso sexual.