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Haití se llena de soldados

La entrada de tropas estadounidenses en Puerto Príncipe desata críticas en la comunidad internacional.

18 de enero de 2010 - 05:28 p. m.
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Mientras que haitianos hambrientos saquean lo que quedó de las tiendas comerciales, comida principalmente, los efectivos que hacen parte de la misión de la ONU en Puerto Príncipe pasan por el lado sin poder hacer mucho. La policía local venida a menos trata infructuosamente de disipar el desorden disparando balas al aire, pero todo sigue igual: robos, golpes y peleas por alimentos.

La situación aumenta en complejidad cuando los vehículos que transportan la ayuda humanitaria comienzan a convertirse en los blancos del saqueo. La labor de las fuerzas de seguridad se concentra hoy por hoy en garantizar que las ayudas lleguen a su destino conteniendo el desespero de los pobladores, en muchas oportunidades recurriendo a la fuerza y al trato recio.

Diez mil efectivos del Ejército de Estados Unidos dividen sus labores en los diferentes frentes: recorren las calles, administran el aeropuerto y brindan apoyo logístico y de vigilancia.  De hecho, tres estadounidenses resultaron heridos ayer en un incidente registrado a las afueras del aeropuerto. Sin embargo, la llegada de este contingente ha despertado suspicacias en la comunidad internacional y cuestionamientos sobre si dicha presencia trasciende las intenciones de contribuir con una nación destruida. El secretario de Estado de Cooperación francés, Alain Joyandet, ha sido uno de los más críticos frente a la situación y exhortó a la ONU a exigir explicaciones. “No se trata de ocupar el país, sino de ayudarle a que recobre la vida”.

A las declaraciones de Joyandet les siguió la defensa de Francia a la decisión de enviar hasta un millar de hombres de Fuerza de Gendarmería Europea. El ejemplo también fue seguido por la ONU, que por petición de su secretario, Ban Ki-moon, resolvió enviar 3.500 efectivos para sumarse a los cerca de 9.000 que antes del terremoto trabajaban en Haití.

Actualmente la atención mundial hacia Haití ya no sólo es de orden humanitario, sino militar. La llegada de tropas y la sospecha de que su presencia continúe una vez se hayan superado los embates del terremoto han logrado ya proferir reclamos y han instaurado un ojo vigilante en Haití. Con ánimo de distensionar la situación, ayer se reveló un comunicado del gobierno estadounidense en conjunto con el haitiano, en el que se lee: “El presidente René Préval (…) valora como esenciales los esfuerzos del Gobierno y de los ciudadanos estadounidenses en Haití en apoyo de la recuperación inmediata, la estabilidad y la reconstrucción a largo plazo y solicita a EE.UU. que asista, como sea necesario, al Gobierno y a los haitianos, a la ONU, los socios internacionales y las organizaciones que están sobre el terreno en aumentar la seguridad”.

De otro lado, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, insinuó que se está sobrevalorando la atención militar y sugirió concentrar las fuerzas en la coordinación para entregar alimentos y reparar las redes de comunicación. Los haitianos, por ahora, siguen sin mucho que comer.

Brasil también enviaría soldados

Celso Amorim, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, dijo ayer que de ser necesario su país estaría dispuesto a enviar soldados a Haití. El canciller dijo tener información de que las fuerzas de la ONU en ese país estarían necesitando cerca de 800 militares más y entre 300 y 400 policías. Por otra parte, negó la existencia de tensiones con el gobierno de Estados Unidos por la asistencia militar que hasta el momento han prestado. Actualmente, 1.300 brasileños hacen parte de la misión de paz de las Naciones Unidas en Haití.

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