La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, llegó la noche del domingo a Ginebra, donde multiplicará el lunes en la ONU los contactos con sus homólogos para preparar el «post-Kadhafi» en Libia, confió a los periodistas que la acompañaban en su viaje.
La comunidad internacional debe elaborar una respuesta «humanitaria» a la par que «política» a la crisis libia, «en este momento en que los libios intentan organizarse para la era post-Kadhafi», dijo Clinton durante el vuelo a Ginebra.
Clinton ofreció la ayuda de Estados Unidos este domingo a quienes obren en tal sentido en Libia, pero recalcó que Washington no está implicada en ninguna negociación para la partida de Muamar Kadhafi.
La secretaria de Estado debe encadenar una sucesión de entrevistas a solas con sus colegas y de varios países árabes la mañana del lunes, antes de participar en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Esta reunión a nivel ministerial, según subraya el equipo de la secretaria de estado, pretende dar «un apoyo político vital» a las sanciones adoptadas por las Naciones Unidas contra el régimen acorralado de Muamar Kadhafi.
Estados Unidos tomaron medidas unilaterales contra el dictador libio, y el presidente Barack Obama exigió el sábado su salida inmediata.
Según un alto funcionario que acompaña a Clinton, esta presión se ejerce sobre los círculos del poder en Trípoli, más si cabe que sobre el propio Muamar Kadhafi, cuya «racionalidad» pone en duda Washington.
«La gente que rodea a Kadhafi es la que intentamos influenciar» para que entiendan que deberán rendir cuentas a la justicia internacional si ordenan violencias, explicó esta fuente que requirió anonimato.
En Ginebra, Hillary Clinton debe hablar ante la Conferencia del Desarme, instancia allegada a la ONU integrada por 65 miembros, entre ellos Estados Unidos.