El anuncio, realizado por el portavoz presidencial, René Zepeda, se transmitió por radio y televisión a las nueve de la mañana (hora de Honduras).
De esa forma perdió vigencia la orden que instaba a los hondureños a permanecer en sus casas entre las once de la noche y las cuatro de la mañana, horario en que sus libertades civiles permanecían restringidas.
Pero el anuncio no causó gran impresión en Hugo Chávez, presidente de Venezuela y principal aliado de Manuel Zelaya, el depuesto mandatario hondureño.
En su programa de los domingos, Aló Presidente, anunció que Zelaya aparecería prontamente en Honduras y criticó a Barck Obama, presidente de EE.UU., por su manejo de la crisis política: “No nos va a engañar con un discursito y una sonrisa”.