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Iglesia señala «presiones» en aprobación de matrimonio homosexual

Según la denuncia, el ex presidente argentino Néstor Kirchner montó "una estudiada estrategia de presión" para que el Parlamento aprobara dicha ley.

18 de julio de 2010 - 04:29 a. m.
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El obispo auxiliar de la ciudad argentina La Plata, Antonio Marino, acusó al diputado y ex presidente argentino Néstor Kirchner de montar "una estudiada estrategia de presión" para que el Parlamento aprobara una ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Hay acuerdo en que existió presión y los hechos están a la vista", dijo el prelado en una entrevista con el diario Clarín, de Buenos Aires, al ser preguntado sobre si Kirchner presionó a los legisladores.

La ley, que ya había recibido el visto bueno en la Cámara de Diputados, fue aprobada en la madrugada del pasado jueves en el Senado, por 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones.

Según Marino, quien fue el encargado de seguir de cerca desde la Iglesia el proyecto del matrimonio homosexual, la aprobación de la iniciativa "es el resultado del apuro y de una imposición ideológica".

"Subsisten los problemas señalados por especialistas de todas las disciplinas en audiencias del Senado. En el fondo, hay un vaciamiento de la institución matrimonial", opinó.

Algunos analistas han señalado en los últimos días que la posición tan férrea de la jerarquía eclesiástica en oposición al proyecto, con mensajes públicos y marchas, tuvo un efecto contraproducente que terminó inclinando la balanza en el Parlamento a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Ante estos comentarios, Marino justificó que el "mensaje" dado por la Iglesia "fue liderado por intervenciones laicales en base a argumentos racionales, con acento en lo jurídico y social" y que "las manifestaciones populares fueron de un éxito notable y partieron de la iniciativa laical".

"El debate no lo introdujeron los obispos. Pero nosotros no podíamos callar ante un tema tan trascendente. El resultado en el Senado se vincula con una estudiada estrategia de presión", señaló el prelado.

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