“Sólo en marzo hubo 314 incendios, 80 menos que en marzo del año pasado, que registró 234” , declaró en rueda de prensa el Comisionado Nacional de Protección del Bosque, Marco Antonio Leiva. “Hemos respondido rápidamente en sofocar las llamas para evitar que se extendieran a más zonas boscosas”, añadió.
Según Lucky Medina, funcionario de la Corporación de Desarrollo Forestal, “la preocupación del gobierno es que aguardamos más situaciones similares en abril y mayo, cuando el verano está en su punto máximo”.
Informó que las llamas han afectado particularmente los bosques de las provincias de Gracias a Dios, al noreste de Honduras y fronteriza con Nicaragua, y Comayagua y Francisco Morazán, en la región central.
A mediados de marzo, cuatro soldados y cuatro empleados temporales del gobierno murieron calcinados al combatir durante cuatro días un voraz incendio forestal en el cerro de Upare.
Upare, al suroeste de Tegucigalpa, pertenece a la cuenca hidrográfica del río Guacerique, que abastece el 30 por ciento de agua potable a más de 1,3 millón de capitalinos.
En el 2007 hubo 2.155 incendios, que causan pérdidas superiores a los 1.200 millones de dólares y destruyen alrededor de 100 mil hectáreas de bosques cada año en Honduras. Los bosques de pinos son la riqueza natural del país.