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Indignación en Madrid

Un mes después del surgimiento del Movimiento 15-M, que se propagó por todo el país, una jornada de manifestaciones evidenció que el desencanto y hartazgo de los españoles crece.

19 de junio de 2011 - 04:00 p. m.
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Una semana después de que ‘los indignados’ levantaran sus campamentos de la Puerta del Sol, el Movimiento 15-M volvió a salir a la calle en una jornada clave no sólo para medir sus fuerzas sino para demostrar el carácter no violento del movimiento, que la semana pasada se vio envuelto en una serie de ataques a parlamentarios de Cataluña. Esa actuación violenta desató muchas críticas y tendió una sombra de duda sobre el espíritu de la protesta, que ayer fue borrada por los participantes en las marchas.

Desafiando las altas temperaturas, miles de personas  –50.000 según las cifras de la policía y 150.000 según ‘los indignados’– llegaron desde diferentes puntos de Madrid a la Plaza de Neptuno, junto a las Cortes, con ese grito que se ha hecho unánime desde el principio de las movilizaciones: “Que no, que no, que no nos representan”. Esta vez, a las reivindicaciones contra la precariedad laboral y contra la clase política y los banqueros, se sumó una protesta contra los recortes sociales impuestos por Europa bajo el paraguas del Pacto del Euro. Este acuerdo, impulsado por Alemania y Francia a favor de la “competitividad”, esconde, según sus críticos, numerosos recortes y puntos oscuros al aumentar la edad de jubilación, vincular los salarios a la productividad y flexibilizar más el mercado laboral.

Jon Aguirre, portavoz de Democracia Real Ya, explicó el porqué de la marcha: “Queremos mostrar a los poderes financieros que la ciudadanía no está de acuerdo con que le recorten derechos”.

“El país no puede soportar tanto gasto político”, lamentó Ernest Ricart, de 50 años, trabajador rural, mientras Angels Ferré, maestra, también de 50 años, se declaró “Feliz. Muy feliz por ver que esta juventud está viva y protesta”. Varios miles de personas se manifestaron también en Barcelona, sin ningún incidente violento, en Valencia, así como alrededor de 5.000 en otras ciudades, como  Bilbao (País Vasco, norte), Granada o Málaga (Andalucía, sur). Según los voceros de ‘los indignados’, fueron 98 marchas.

La movilización se repitió en varios países europeos, como Francia, donde unos 450 ‘indignados’ se manifestaron en París. En Portugal, Grecia e Irlanda también hubo manifestaciones.

Con la jornada de ayer, la continuidad del movimiento 15-M está asegurada, según analistas. “Hay una crisis que afecta a la gente, que siente la necesidad imperiosa de que se haga algo contra los abusos, la corrupción o los recortes”, explica Gemma Galdón, investigadora de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB).

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