El uso de esas bombas, colocados al lado de caminos, ha disminuido en los últimos meses, dijo el general Thomas Metz, director de la oficina del Pentágono creada para luchar contra ese tipo de explosivos en Irak y Afganistán.
Metz afirmó que las fuerzas estadounidenses han encontrado recientemente entre 12 y 20 de esas bombas en Irak cada mes, pero que esa cantidad es mucho menor a las 60 a 80 que hallaban a principios de año.
“Alguien… tomó la decisión de disminuirlas”, dijo Metz el jueves a periodistas.
Cuando se le preguntó si el cuerpo militar de elite iraní Guardias Republicanos habían tomado deliberadamente la decisión de limitar el uso de los explosivos, Metz respondió: “Creo que se puede inferir eso de las cifras”.
El vocero del gobierno iraquí, Ali al Dabbagh, coincidió en que Irán ha reducido su actividad en Irak. Consideró que Irán ha llegado a la conclusión de que un nuevo acuerdo de seguridad entre Estados Unidos e Irak no representa una amenaza para su gobierno.
Irán se había opuesto al acuerdo al considerarlo como una garantía para las fuerzas extranjeras y su permanencia en Irak, por lo que trató de instar al gobierno iraquí para rechazarlo.
Estados Unidos ha declarado desde hace tiempo que Irán, o grupos apoyados por ese país, utilizan a los milicianos chiítas iraquíes como agentes para asesinar a efectivos estadounidenses en Irak. Irán ha negado las acusaciones del gobierno estadounidense de que proporciona dinero y armas, pero analistas independientes han dicho que la evidencia estadounidense podría ser suficientemente fuerte.