Por otra parte, peregrinos chiíes enfrentaban más violencia al enfilar hacia la ciudad sagrada de Karbala para asistir a festividades religiosas. Una bomba colocada al costado de una carretera estalló al paso de un minibus que iniciaba un viaje en el este de Bagdad el viernes en la mañana.
En el atentado murió un pasajero y 10 fueron heridos, dijo un funcionario policial que pidió no ser identificado pues tiene prohibido divulgar información.
El ataque ocurrió un día después que una atacante suicida hizo estallar explosivos que llevaba amarrados a su cuerpo junto a peregrinos que descansaban al costado de un camino al sur de Bagdad, en Iskandariya, matando al menos a 18 personas e hiriendo a 75. El ejército de Estados Unidos dijo que 18 personas murieron, pero la policía iraquí en la zona informó de 26 muertos.
Secuencias filmadas mostraron un niño ensangrentado cubierto con una manta de lana en su cama de hospital mientras sus familiares transportaban a una mujer herida envuelta en un manto negro a través del corredor.
El anuncio hecho la semana pasada por Georgia de que estaba retirando a sus tropas de irak ha obligado al ejército norteamericano a desplazar unidades para llenar el vacío.
Los 2.000 georgianos estaban encargados de revisar vehículos y personas en una serie de puestos de control a lo largo de una región fronteriza desértica cerca de Kut, población situada a 160 kilómetros al sureste de Bagdad.
La ex república soviética es el tercer principal contribuyente a las fuerzas de coalición en Irak luego de Estados Unidos y de Gran Bretaña.
Soldados iraquíes han comenzado a tomar control de puestos de avanzada en lugares de intenso tránsito y están ofreciendo protección a la entrada de la base donde estaban emplazados los georgianos, dijo el ejército de Estados Unidos.