Una mujer abiertamente homosexual será la encargada de dirigir el Gobierno de transición en Islandia hasta la convocatoria de nuevas elecciones en primavera. La hasta ahora ministra de Asuntos Sociales Jóhanna Sigurdardóttir, de 66 años, cambió su carrera de azafata por un hueco en el Partido Socialdemócrata y lleva desde 2002 casada con otra mujer.
La nueva primera ministra aseguró, tras la dimisión del Ejecutivo de Geir H. Haarde, que se siente “preparada” para asumir la difícil tarea de reparar el dañado sistema financiero y recuperar la confianza de los islandeses.
La presión ciudadana acabó el lunes pasado con el gobierno conservador liderado por Haarde, apuntado como uno de los responsables de la inoperancia frente a la crisis. Horas después, el presidente de Islandia Ólafur Ragnar Grímsson pidió a Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, líder de los socialdemócratas y ministra de Exteriores, y a Steingrímur J. Sigfússon, presidente del Partido Izquierdista Verde, que formasen un gobierno minoritario.
Los debates entre estos dos partidos continúan, mientras todavía se desconoce la fecha exacta de los comicios y si la propia Gísladóttir, que padece cáncer, seguirá siendo titular de Exteriores.
Muy conocida en Islandia por su defensa de la familia y de las minorías, Sigurdardóttir accedió por primera vez al Alþing, el parlamento islandés, en 1978. Fue nombrada ministra en 1987 y ha mantenido su actual puesto desde 1999. “Jóhanna es una persona muy honesta y sus convicciones políticas son muy sinceras” fue lo primero que Jón Baldvin Hannibalsson, ex líder de los socialdemócratas, dijo al periódico Morgunbladid sobre Sigurdardóttir, que está casada con la periodista y escritora teatral Jónína Leosdóttir, y tiene dos hijos de un anterior matrimonio.
A pesar de la formación del nuevo Ejecutivo, Voces de la Gente, la plataforma ciudadana que promueve las protestas en la calle desde octubre, ha dicho que no van a cesar las manifestaciones hasta que el presidente del Banco Central, Davíd Oddsson, asuma su culpa y dimita.