De nuevo, el ejército israelí falló el blanco. El jueves sus bombas cayeron sobre un hospital de la Media Luna Roja Palestina, una sede de la prensa internacional y un edificio de la agencia de Naciones Unidas en Gaza. Aunque el ataque se saldó sin bajas humanas, sí dejó heridas a tres personas y destruyó todos los alimentos que allí se almacenaban. La tragedia pudo ser de proporciones mayores si se tiene en cuenta que en la sede de la ONU estaban refugiados más de 700 palestinos.
“Tres proyectiles de artillería impactaron el complejo de Naciones Unidas causando un gran incendio, explicó Chris Gunnes, el portavoz de la ONU. El español Francesc Claret, funcionario de la organización, explicó a EFE que el Ejército israelí disparó bombas de fósforo contra el inmueble cuando unas 700 personas se encontraban en su interior resguardándose del avance de los soldados israelíes que entraron en la ciudad de Gaza por primera vez.
Los bombardeos se produjeron en plena visita del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a la zona. El funcionario expresó su indignación por esos ataques, calificó de “inaceptable” lo que ocurre en Gaza. “Transmití mi enérgica protesta e indignación al ministro de defensa y al canciller y exigí una completa explicación”, dijo Ban.
No fue la única voz crítica. Gordon Brown, primer ministro británico, aseguró que ese ataque es indefendible. “La misión de la ONU en Gaza es puramente humanitaria, el de ayudar a los civiles que sufren en terribles condiciones como resultado de una continua acción militar y las restricciones para la entrada en Gaza de suministros de comida y medicamentos”, señaló. A él se unió el Parlamento europeo, el ministro de relaciones exteriores chileno, Alejandro Foxley, y la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
Naciones Unidas ya había suspendido sus actividades la semana pasada tras la muerte del conductor de uno de sus camiones. “Fue una acción desmedida”, aseguró el vocero de la organización en Gaza.
Estos ataques forman parte de la ofensiva del ejército israelí que ayer penetró por primera vez en la capital de Gaza en medio de intensos bombardeos, que obligaron a miles de ciudadanos palestinos a abandonar sus hogares en busca de refugio. Según pudo comprobar el corresponsal de Efe, los tanques penetraron a primera hora de la mañana en el barrio de Tal al Hawa, en el sur de la ciudad, y continuaron su avance hasta llegar a la capital de Gaza, sometida al intenso fuego de la artillería israelí.
“Fue un grave error”: Ehud Barak
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, dijo que el ataque a la sede central de la agencia de la ONU para los refugiados en Gaza, Unrwa, se debió a “un grave error”.
Así lo afirmó Barak en una entrevista mantenida con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, según la edición electrónica del diario “Yediot Aharonot”, que no da más detalles de la conversación. Al mismo tiempo, autoridades israelitas denunciaron el aumento de ataques contra sus ciudadanos en varias partes del mundo.