En una breve declaración conjunta, leída por Bush al inicio de la Conferencia de Paz, que se celebra en la localidad de Annapolis (EE.UU.) , ambas partes se comprometen a no cejar en las negociaciones hasta alcanzar un acuerdo que contemple la creación de un Estado Palestino que conviva en paz y armonía con Israel. “Haremos todos los esfuerzos necesarios para concluir las negociaciones de paz", reza la nota conjunta.
Además las partes implicadas se muestran determinadas a acabar con el derramamiento de sangre, tras décadas de enfrentamientos. En el momento de la lectura del documento, Bush estaba acompañado por el presidente palestino, Mahmoud Abás, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
Más tarde en un discurso, Bush aseguró que las dos partes se comprometen a “propagar una cultura de paz” y a tratar temas “destacados” que en ocasiones anteriores han impedido que avancen las conversaciones de paz. El presidente de EE.UU. se mostró esperanzado por las negociaciones que comenzarán a partir de esta conferencia, y pidió a las dos partes que muestren “paciencia y flexibilidad” en sus posiciones, así como una gran “responsabilidad”.
También los países árabes deben de hacer un gran esfuerzo, dijo Bush, quien pidió a estos estados que normalicen sus relaciones diplomáticas con Israel y que reconozcan que “el hogar de esta nación está en Oriente Medio”. A la Autoridad Nacional Palestina le pidió avanzar en la creación de instituciones libres y democráticas, así como frenar el extremismo y el derramamiento de sangre.
En opinión de Estados Unidos, un acuerdo de paz entre los israelíes y los palestinos será algo positivo para los dos pueblos, que podrán vivir en el futuro en paz y armonía. Bush también tuvo, en su intervención, palabras de apoyo hacia el pueblo libanés, y dijo que la democracia en Líbano es fundamental para alcanzar la paz en Oriente Medio.