El senador John McCain, de 81 años y que lucha contra un cáncer de cerebro, ha dejado claro que no quiere que el presidente Donald Trump asista a su funeral, según informaron medios estadounidenses este sábado.
McCain, un veterano de la guerra de Vietnam y respetado senador de Arizona que mantuvo una relación turbulenta con Trump, prefiere que sea el vicepresidente Mike Pence quien represente a la Casa Blanca en sus exequias, según informaron The New York Times y la cadena NBC News, citando fuentes próximas al senador.
McCain está utilizando un nuevo libro y un documental para expresar su pesar por no haber elegido como compañero al exsenador Joseph Lieberman, en lugar de a Sarah Palin, en su candidatura a la Casa Blanca en 2008 contra Barack Obama, según el New York Times.
El senador lucha contra un forma de cáncer de cerebro muy agresiva desde hace más de un año y actualmente se recupera de una operación por una infección intestinal.
McCain y Trump han mantenido una ruda relación, especialmente en las elecciones primarias de 2016, cuando Trump dijo que el senador no era realmente un héroe de guerra porque había sido capturado.
El verano pasado McCain votó contra la anulación parcial de Obamacare, la ley de sanidad de Barack Obama, torpedeando una promesa central de Donald Trump, lo que suscitó la cólera del presidente estadounidense.
El veterano de guerra deploró en sus memorias la «escasez de humildad» de los políticos de hoy en día y criticó la bravuconería de Donald Trump, alertando que el presidente está más preocupado por aparentar dureza que por promover los valores estadounidenses.
McCain fue electo por primera vez en 1982 al Congreso de su país y se convirtió en un titán de los políticos de Estados Unidos. En su sexto periodo en el Senado de Estados Unidos, expresó su deseo por ayudar a reparar la división política que se ha profundizado en años recientes y escribió: «tienen toda la maldita razón, soy un campeón del compromiso«.
También hizo una fuerte advertencia sobre la polarización en Estados Unidos y los «guetos ideológicos» en los cuales se han aislado los fanáticos políticos. «Tenemos cada vez más nuestros propios hechos para reforzar nuestras convicciones y cualquier evidencia empírica que las enfrenten es considerado ‘falso'», escribió en su libro The Restless Wave» (La ola agitada), programado para ser publicado el 22 de mayo.
Aunque pertenece al mismo partido que el presidente, McCain ha sido un fuerte crítico de Trump en los últimos dos años, durante la campaña para la elección de 2016 y en su mandato.