Estas milicias kurdas reciben apoyo militar de Francia y otros países europeos, mientras que Estados Unidos y sus aliados árabes se encargan de bombardear por aire posiciones claves del EI.
El comando estadounidense encargado de Oriente Medio y Asia Central, Centcom, indicó mediante un comunicado que ayer se realizaron cinco ataques aéreos contra diferentes objetivos del EI al sur de Kobane. Estos ataques, que normalmente realizan bombarderos, aviones de combate y aviones no tripulados (drones), dañaron o destruyeron un campo de entrenamiento de la agrupación extremista, un edificio y dos vehículos. La nueva ofensiva también golpeó dos unidades del EI, una “grande” y una “pequeña”, indicó el comando, sin precisar cuántos efectivos yihadistas fueron abatidos o heridos en el operativo.
El presidente de la administración autónoma kurda de Kobane, Anuar Muslem, destacó que las autoridades civiles de la ciudad no tienen contacto con la coalición, pero sí las unidades de protección del pueblo kurdo, que se coordinan “de forma indirecta” con la alianza. Aun así, los bombardeos no han impedido que los yihadistas hayan penetrado por el este un kilómetro de Kobane, que tiene cinco kilómetros de ancho, aunque todavía no han alcanzado el centro, subrayó el responsable político.
Es imposible saber con exactitud qué proporción de la ciudad tienen en su poder los yihadistas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que controlan más de un tercio de la población, pero fuentes kurdo-sirias lo niegan. El responsable de la defensa de Kobane, Esmat Sheij Hasan, dijo a la agencia Efe por teléfono que el EI tiene en sus manos un cuarto de la localidad, que abarca barrios en el este y el sur.
Turquía, vecina de Siria, está bajo una creciente presión interna, sobre todo de parte de la población kurda que ha protagonizado en los últimos días protestas que han dejado al menos una veintena de muertos, buscando que el Gobierno actúe en el norte de Siria y evite que Kobane caiga en manos del EI. El principal partido de la oposición, el socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo, propuso al Gobierno enviar tropas turcas a Kobane para salvar esta ciudad sirio-kurda. Sin embargo, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, declaró que “no es realista” considerar que Turquía podría llevar a cabo por sí sola una intervención militar terrestre contra los yihadistas.