Antes de partir hacia Cuba el fin de semana, el presidente Hugo Chávez advirtió: “Siempre estamos informando cuando lo creemos conveniente y ahora yo estaré, estaremos todos, mucho más pendientes para demoler las mentiras y para dar la información veraz, como siempre lo hemos hecho, en el momento oportuno y cuando haya que darla”.
La gran incertidumbre que ha causado su estado de salud en el país ha dado pie a que los periodistas Nelson Bocaranda, de Venezuela, y Merval Pereira, de Brasil, se conviertan en fuentes de información sobre los procedimientos que se le practican al jefe de Estado. Hasta la semana anterior, Chávez no había considerado conveniente informar que una nueva “lesión” le había sido descubierta en la zona pélvica, donde en junio del año pasado le fue extirpado un tumor canceroso del tamaño de una pelota de béisbol.
La aclaración de Chávez vino después de que tanto Bocaranda como Pereira publicaran en sus respectivos blogs artículos que señalaban una visita sorpresa del presidente a Cuba, cuando la última versión que el propio mandatario y su equipo de médicos habían entregado a los venezolanos hablaba de una recuperación del 100%.
Chávez reconoció su nueva dolencia a través de un video, argumentando que a raíz de los rumores —las publicaciones de Bocaranda y Pereira— se veía en el deber de dar a conocer la verdad. Después afirmaría que existía una “alta probabilidad” de que la nueva lesión, a la que describió como una pequeña masa de dos centímetros de diámetro, fuera la continuidad del cáncer, y en el discurso de partida hacia Cuba dijo estar preparado “para lo peor”.
El momento de informar llegó y fue el vicepresidente del país, Elías Jaua, quien durante una intervención ante la Asamblea Nacional tuvo la tarea de reportar que Chávez se encontraba en “buena condición física” y que “se recupera adecuadamente, colaborando con la rehabilitación posquirúrgica luego de que se realizó la extracción total de la lesión pélvica diagnosticada, extirpándose, además, el tejido circundante a la lesión”.
Jaua ofreció sus declaraciones obedeciendo la orden presidencial de dar a conocer “los pormenores del tratamiento que está recibiendo”. Sin embargo, a juzgar por los reportes de Pereira, quien además es columnista de O Globo en Brasil, lo peor puede estar por ocurrir. El 17 de febrero dijo que el cáncer está “en proceso de metástasis” y que el hígado podría estar comprometido, un hecho que reduciría ostensiblemente el margen de recuperación. Pereira basaba su información en los exámenes médicos del presidente enviados a Brasil para el análisis, a los cuales tuvo acceso, aunque nunca cita ninguna fuente con nombre propio.
A través de su cuenta en Twitter, Nelson Bocaranda (@Nelson Bocaranda) ha servido de caja de resonancia de las supuestas revelaciones de Merval Pereira. Los últimos informes apuntan a que lo que se le practicó a Chávez fue una laparotomía exploratoria, una cirugía que permite a los médicos ver el estado de los órganos a través de una incisión en el abdomen y retirarlos de ser posible.
En la mañana de ayer, antes de que Jaua apareciera en escena, Bocaranda escribía vía Twitter: “Runrun: Pdte. Chávez salió de cirugía con laparoscopia exploratoria y se encuentra bien en Sala de Recuperación del Cimeq (el hospital más moderno de la isla). Informan de Brasil”.
El periodista venezolano, también director del portal de noticias www.runrun.es, reveló en esta página un texto de Pereira que aseguraba que un oncólogo brasileño, del hospital Sirio-Libanés de São Paulo (en el que se han tratado de cáncer la actual presidente Dilma Roussef y el jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo), había viajado en la mañana a la isla para participar en los exámenes, en los que también tomó parte un médico ruso vía telefónica, apoyando a sus colegas cubanos.
Bocaranda relata además que Chávez ha mantenido un contacto constante desde el Cimeq (Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de La Habana), en donde fue atendido en junio pasado, con Jaua, en Caracas. De hecho, en su último reporte señala que el mandatario estaba bastante molesto por la poca acción que había mostrado su reemplazante para contener unas invasiones de población que estaban teniendo lugar en algunas regiones del estado de Miranda.
Se especula mucho con la información entregada por Pereira y Bocaranda, quienes se ufanan de tener fuentes privilegiadas y hoy lucen como ganadores en la carrera informativa contra el gobierno. Ambos han deseado en sus escritos salud y pronta recuperación al presidente, cuando ya está en marcha la campaña para las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre.