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La crisis y la campaña

Una definición de la diferencia entre los principales partidos políticos de los EE.UU es: “Los republicanos apoyan el interés del capital y los demócratas el interés del trabajo”. Con algunos matices, las propuestas económicas de John McCain y Barack Obama confirman esta apreciación.

10 de octubre de 2008 - 09:10 p. m.
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Quizás la brecha más notable entre ellos sea la política tributaria. Durante el primer gobierno del presidente Bush se aprobaron masivas rebajas de impuestos para los americanos más pudientes. McCain fue de los pocos republicanos que disintieron entonces, pero durante la campaña de 2008 cambió de posición. Hoy proclama que no habrá ningún impuesto nuevo. Ello quiere decir, entre otras cosas, que las reducciones de impuestos de Bush deben perpetuarse. Obama pretende reducir los impuestos que recaen sobre la clase media, quienes devengan menos de US$250.000 anuales; derogar la reforma tributaria de Bush y elevar los impuestos a los más ricos.

Los demócratas suelen ser más proteccionistas que los republicanos. Obama ve con escepticismo nuevos acuerdos comerciales; McCain los apoya con firmeza, incluyendo el TLC con Colombia. Paradójicamente, por la segura mayoría demócrata en el Congreso será más fácil la ratificación si Obama es presidente.

¿En qué se parecen? Ambos apoyaron el paquete de rescate de US$700 millardos votado por el Congreso la semana anterior.

Pero los antecedentes son distintos. Desde marzo, Obama había señalado la existencia de una burbuja financiera y la necesidad de fortalecer la regulación de esta actividad. McCain aun a mediados de septiembre sostenía que los fundamentos de la economía estaban sanos —frase que reprodujo lo dicho por el presidente republicano Herbert Hoover en medio de la Gran Depresión—. Una semana después, McCain propuso suspender la campaña presidencial por la severidad de la crisis. Su trayectoria en materia económica ha sido algo errática.

La ventaja de Obama en las encuestas se debe a la pésima coyuntura económica. Un columnista conservador del Washington Post, George Will, la explicó así el jueves: “La campaña de Obama se beneficia de un correo directo que no ha pagado. Muchos millones de hogares americanos están abriendo con temor los sobres de sus extractos de cuentas de jubilación del tercer trimestre —que informarán a cada hogar sobre cuánto participa en las pérdidas de US$2 billones que han sostenido los mercados de capitales de este país”.

* Decano Facultad de Economía Universidad Externado de Colombia.

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