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La historia amenazada

El Museo de Egipto, en El Cairo, fue blanco de ataques durante las protestas que piden la salida de Hosni Mubarak.

05 de febrero de 2011 - 04:59 p. m.
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“Afortunadamente eran unos idiotas”, dijo Zahi Hawass, el nuevo ministro de Antigüedades de Egipto, cuando describió a los saqueadores que entraron al Museo de Egipto y despedazaron 70 artefactos (entre ellos dos esculturas de Tutankamón), intentaron robarse las cabezas de dos momias que estaban en la sala de investigaciones y se llevaron varios objetos de la tienda del museo. “Tan sólo robaron joyería de la tienda, porque no sabían dónde estaban las verdaderas antigüedades de oro y los objetos que rompieron mientras buscaban joyería se pueden restaurar”.

Sin embargo, el país entero es un santuario de antigüedades y buena parte de los artículos más preciosos se hallan en excavaciones a cientos de kilómetros de cualquier centro urbano. En Qantara, Sinaí, un grupo de beduinos rompieron los candados de las bodegas y se robaron varias cajas de objetos que estaban guardados para la construcción de un nuevo museo. Aunque se desconoce cuántas antigüedades se perdieron, el miércoles aparecieron 228 de ellas. Aparentemente los ladrones las estaban devolviendo.

El hecho de que no se hayan producido pérdidas graves ha llevado a que algunos blogueros egipcios lancen la teoría de que los saqueos fueron orquestados por el régimen para generar la sensación de inestabilidad. Los primeros en defender el Museo de Egipto no fueron las autoridades, sino una cadena humana de civiles.

Muchos temen que, a medida que se agravan las protestas en Egipto, se repita una situación como la de Afganistán e Irak, cuyos tesoros arqueológicos fueron impunemente saqueados durante el caos de la guerra. “Me han preguntado: ¿Cree que Egipto será como Afganistán? No, respondo. Los egipcios somos diferentes, y ellos me aman porque protejo las antigüedades”, dice el doctor Zahi Hawass, el hombre que hoy es responsable por el bienestar de todos los objetos antiguos de Egipto.

Este controversial arqueólogo, que ha sido llamado el Hosni Mubarak de la egiptología, es el hombre más poderoso de su campo y fue hasta el sábado 29 de enero el director del Consejo Supremo para las Antigüedades. El día en que Mubarak nombró su nuevo gabinete, el presidente egipcio creó un nuevo ministerio, el de las Antigüedades, y el doctor Hawass se convirtió en el ministro de un régimen que tiene sus horas contadas.

Aunque ha sido criticado por su antisemitismo, por su afán de protagonismo (Hawass es el único egipcio que ha ganado un Premio Emmy) y por su cercanía con el régimen —el jueves dijo: “No podemos cambiar de presidente ahora. Necesitamos a Mubarak para hacer la transición”—, Hawass es el único funcionario del Titanic político en el que se ha convertido el gobierno egipcio que da un informe diario y público de la situación bajo su responsabilidad.

En el comunicado, que colocó el viernes en su página de internet, dice: “Si cualquier cosa sucede, la reportaré de inmediato. Una vez más, de nuevo, y otra vez les repito que todos los monumentos de Egipto están bajo custodia y están seguros”.

No obstante, la ex directora del Museo de Egipto, Wafaa Al-Saddik, dijo en una entrevista al medio alemán Zeit Online que el Museo de Memphis había sido completamente saqueado. “Sus directores me llamaron el sábado de la semana pasada desesperados: ‘Ayúdenos. Haga algo’, me dijeron. Llamé a la Policía, pero no respondieron”.

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“Lo que más me preocupa es que ningún museo de Egipto está asegurado”, añadió la exdirectora. “He pedido durante mucho tiempo, sin éxito, que se aseguren”. Hawass no ha hecho ningún comentario sobre lo dicho por Al-Saddik, pero descartó cualquier afirmación de que se han perdido objetos de museos como “rumores”.

La Unesco también lanzó un llamado solemne a preservar el patrimonio de Egipto. La directora general de la agencia de la ONU para la educación, las ciencias y la cultura, está en contacto permanente con Zahi Hawass, a quien le pidió “tomar todas las medidas para proteger la historia del país”.

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