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¿La mala hora de los musulmanes?

Según información de las autoridades, el hombre que admitió haber matado a siete personas, iba a actuar de nuevo.

21 de marzo de 2012 - 06:12 p. m.
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“Por culpa de un loco estamos en la mierda”, dice Mohamed. Su opinión es compartida por los demás comensales de un café en el populoso sector de Barbés-Rochechouart, un barrio de inmigrantes de París. Entre cafés y vasos de té a la menta, todos siguen en directo por televisión el operativo policial en Toulouse, desplegado desde las 3 de la mañana para capturar a otro Mohamed, de apellido Merah, sospechoso de la masacre en una escuela judía el pasado lunes y de otros dos ataques que costaron la vida a tres soldados del cuerpo de paracaidistas. “Nos despertaron con dos noticias, una buena y una mala. La buena, que capturaron al criminal; la mala, que es hijo de argelinos”, dice otro hombre.

A ninguno lo tranquilizan las declaraciones del presidente Nicolás Sarkozy invitando a “no estigmatizar ninguna comunidad francesa”. “Es lo que tiene que decir, pero él no ha hecho sino estigmatizarnos desde que llegó al poder”, continúa Mohamed. A cinco semanas de unas elecciones presidenciales que se anuncian apretadas, la pregunta “¿quién puede sacar partido de la tragedia?” es un tabú absoluto entre políticos y expertos. Sin embargo, los franceses recuerdan el caso de Paul Voise, un pensionado de 72 años que fue atacado en su casa por dos jóvenes probablemente de origen extranjero tres días antes de la primera vuelta de las elecciones. Se ha documentado cómo las imágenes del rostro entumecido de Voise en la televisión convencieron a muchos votantes indecisos de apoyar al candidato de la extrema derecha Jean-Marie Le Pen, quien logró pasar a la segunda vuelta, eliminando así al socialista Lionel Jospin, el único rival de peso para el entonces presidente Jacques Chirac.

Tras conocerse el origen extranjero del sospechoso, fue la hija de Le Pen, candidata presidencial, la primera en emitir sus declaraciones recordando que en varias ocasiones se había pronunciado a favor de la pena de muerte contra los asesinos de niños y que debería realizarse un referendo sobre el tema. Al mismo tiempo agregó que Francia había “subestimado el riesgo fundamentalista”. Simultáneamente, Wallerand de Saint Just, el vicepresidente y tesorero del partido lepinista, emitía un comunicado en el que atacaba a los “bastardos” que habían insinuado que el discurso del Frente Nacional había podido influir a un asesino de extrema derecha. Con nombre propio mencionaba al candidato del Frente de Izquierda Jean-Lux Melenchon.

Por el contrario, en la sede de campaña del candidato socialista, François Holland, y en las filas del Partido Socialista el silencio es total. “Tenemos que ser respetuosos y prudentes en este momento”, es el único comentario por el momento y la campaña continúa suspendida.

La reunión de la mañana del martes de Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo del Culto Musulmán, con el presidente Sarkozy y el presidente del Consejo de las Instituciones Judías de Francia , Richard Prasquier, tranquiliza poco a un grupo de musulmanes reunidos frente a la mezquita parisina de El Faith. “Los musulmanes de Francia nos entendemos muy bien con los judíos de Francia”, dice uno de ellos “el problema son los políticos”, agrega otro.

“Las declaraciones del ministro del Interior, Claude Guéant, en las primeras horas de la mañana, sin embargo, insistían sobre los orígenes del asesino de Toulouse . “Una persona que está vinculada a gente que se reivindica como cercana al salafismo y a la yihad. Dice ser un ‘muyahidín’, pertenecer a Al Qaeda y haber querido vengar a los niños palestinos y castigar a las fuerzas armadas de Francia por sus intervenciones en el extranjero”, dijo el ministro, según la AFP. En horas de la tarde se confirmó que el hermano de Merah, que completaba más de 18 horas acorralado por el grupo de intervenciones especiales de la policía francesa, el RIAD, se encontraba detenido luego de que se encontraran explosivos en su automóvil.

En conferencia de prensa, el fiscal de París, a cargo de la investigación anunció igualmente que Mohamed Merah había visitado campamentos dhijadistas en Afganistán y que tanto él como su hermano tenían expedientes abiertos en los servicios de inteligencia franceses.

Tras el sospechoso

El primer ataque

El primer atentado del que las autoridades francesas culpan a Mohamed Merah ocurrió el domingo 11 de marzo. Un soldado del regimiento de paracaidistas de Toulouse fue asesinado en la vía pública. Un hombre montado en una motocicleta abrió fuego contra él.

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Similitudes

Cuatro días después, el segundo ataque tuvo el mismo modus operandi, pero esta vez murieron dos soldados en la ciudad de Montauban, cerca de Toulouse, donde el lunes ocurrió el tercero: tres niños y un adulto fueron asesinados a la entrada de una escuela judía, también por disparos desde una moto.

El operativo

En la madrugada del miércoles una unidad especial de la policía francesa rodeó la residencia de Mohamed Merah, en Toulouse. El ministro del Interior, Claude Guéant, afirmó que están “seguros” de que el acorralado es el responsable de los tres atentados.

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El mensaje de Sarkozy

Las autoridades hablan de un presunto nexo entre Merah, hijo de madre argelina, y Al Qaeda. Al parecer había planes de un nuevo atentado. El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, afirmó que “el terrorismo no logrará quebrantar a Francia”.

Las pistas

El sospechoso fue ubicado gracias al estudio de datos telefónicos y conexiones a internet, y por la puesta en venta de una moto similar a la que había sido vista en los ataques. Varios miembros de la familia Merah con antecedentes fueron detenidos. En el carro de uno de los hermanos del acusado se hallaron explosivos.

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