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La peor crisis de Piñera

Gobierno le apuesta al diálogo, pero no ha encontrado voluntad del movimiento estudiantil.

24 de agosto de 2011 - 05:27 p. m.
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“Estamos conscientes de que nuestro país tiene muchas deudas pendientes, que hay muchos problemas que aún no han sido resueltos y nuestro gobierno es el primero en reconocer esta realidad y el que más interés tiene en resolver los problemas que se arrastran hace tanto tiempo”, le dijo Sebastián Piñera, presidente de Chile, a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el sindicato más grande del país, que convocó el paro nacional de dos días.

A la manifestación adhieren cerca de 80 organizaciones, incluidos los empleados fiscales, parte del transporte y de algunas empresas públicas, además de estudiantes y profesores, con peticiones que van desde una reforma constitucional hasta la disminución de impuestos a los combustibles, aumento de impuestos a las empresas, la creación de un fondo de pensiones estatal y más recursos para salud y educación

Piñera trató de aplacar el descontento estudiantil, que concentra los reclamos de la mayoría de los sectores sociales chilenos, mediante el incremento de subsidios, ayudas y hasta cambios en el gabinete. Pero los estudiantes rechazaron todas las propuestas del gobierno por considerarlas “insuficientes”.

La negativa estudiantil llevó al gobierno de Piñera a afrontar su peor crisis política, que lo tiene en niveles muy bajos de popularidad y que parece no tener solución fácil. El gobierno apuesta por el diálogo, pero no ha encontrado voluntad del movimiento estudiantil. Según analistas, tal vez porque los estudiantes, el movimiento con más cohesión del país, se dejaron contaminar. Eduardo Vergara Bolbarán, columnista del periódico La Tercera, aseguró que “el costo que el movimiento estudiantil va a pagar al marchar junto a los desgastados rostros que no quisieron cambiar Chile es altísimo”.

El gobierno sigue buscando el diálogo y ha advertido de las grandes pérdidas que el paro puede dejarle al país (calcula US$400 millones). El Partido Progresista propuso una consulta popular para acabar con la confrontación, pero la iniciativa no ha tenido mucho eco.

El paro comenzó con barricadas incendiarias y bloqueos en varios puntos de Santiago. También hubo enfrentamientos con la policía y algunos brotes de violencia. “La huelga es el instrumento equivocado para resolver las demandas. La forma de solucionar los problemas es con diálogo, acuerdos y buena voluntad”, afirmó Piñera.

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