El último en caer fue el columnista Miguel Ángel López, quien trabajaba para el diario local Notiver y era conocido por sus escritos sobre política, que incluían también frecuentes referencias a la violencia y al narcotráfico.
El periodista, su esposa y un hijo de la pareja de 21 años fueron asesinados por un comando armado que ingresó a su vivienda en el puerto de Veracruz, al este de México. Según los allegados, el comando armado que atacó al periodista –conocido también por el seudónimo de Milo Vela– al parecer no dejó ningún mensaje ni reivindicación del crimen .
En las primeras horas del día “entraron no sé cuantas personas y ahí lo mataron, a su esposa y a un hijo. Es una tragedia”, señaló a la AFP Gerardo Perdomo, presidente de la Comisión Estatal para la Defensa de los Periodistas de Veracruz. Perdomo consideró que el comunicador era un “periodista muy valiente, una persona que manejaba mucho el periodismo de información e investigación”.
Desde enero de 2007, un mes después de asumir como presidente Felipe Calderón, en México han sido asesinados 40 periodistas, mientras que se han reportado 15 comunicadores desaparecidos desde 2003, según la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos.
El 3 de junio, un informe del relator de la Organización de Naciones Unidas para la libertad de opinión y expresión catalogó a México como el país de América más peligroso para la prensa.