Pero el cambio resultó ser una piedra en el zapato para la administración desde 2007, cuando la ONG Archivo de Seguridad Nacional demandó al gobierno por haber perdido más de 14 millones de correos electrónicos entre marzo 2003 y octubre 2005.
El litigio favoreció al demandante en 2008, pues los pronunciamientos judiciales apuntaban a que el Ejecutivo iba a tener que cooperar en el caso. El pasado mes de enero, a días de cambiar de administración, el juez Henry H. Kennedy ordenó a la Casa Blanca revisar, entregar y preservar los CD, DVD, discos duros externos y memorias USB que contuvieran copias de los correos.
La Casa Blanca, sin embargo, admitió que no hizo nada para evitar que sus empleados destruyeran miles de estos dispositivos de almacenamiento, los cuales en muchas ocasiones contenían las únicas copias de las comunicaciones oficiales.
Con la llegada de Barack Obama a la Presidencia y su promesa de una mayor transparencia del gobierno, los demandantes esperaban un cambio de actitud que facilitara la cooperación en el caso.
Pero en una decisión, catalogada como “una oportunidad perdida de cumplir su promesa”, la nueva administración siguió el mismo curso que el gobierno Bush. Apenas horas después de la inauguración de Obama, el Departamento de Justicia interpuso una petición para que se archivara el proceso, aun cuando meses atrás un recurso similar fue descartado en su totalidad por la Casa Blanca.