El analista, periodista y escritor Andrés Oppenheimer sostiene que hay una gran contradicción entre los discursos y la realidad en América Latina. Asegura que “los mandatarios proclaman en las cumbres la unidad regional, pero lo cierto es que para algunos países es más fácil exportar pollos a China que a algún país vecino”. De esa falta de integración surge el nombre de su nuevo libro, Los Estados desunidos de las Américas (Algaba).
¿Tiene remedio esta situación?
Sí, porque si América Latina no se integra en aspectos concretos no va a poder competir en la economía global.
¿Debe Brasil capitanear ese liderazgo?
Brasil arrastrará al resto de América Latina como China hizo con Asia, porque, aunque tiene una política exterior lamentable, de apoyo a cuanta dictadura exista, es un modelo de continuidad económica y de éxito.
¿Cómo cree que está gestionando Brasil el liderazgo regional?
Está ocupando los espacios que deja vacíos México. Cuando se iniciaron las cumbres suramericanas uno pensaba: Brasil se queda con Suramérica y México, con Centroamérica. Pero en la crisis de Honduras, por ejemplo, hemos visto que los protagonistas han sido Brasil y Costa Rica.
¿Por qué está perdiendo México peso en la región?
El presidente Felipe Calderón está haciendo cosas buenas en muchos sentidos, pero en política exterior se ha quedado dormido. Quizá porque quiera diferenciarse de Vicente Fox, quizá porque está muy consumido por su lucha contra el narcotráfico. Pero sea por lo que sea, está cometiendo un error.
¿Qué solución tiene el golpe de Estado en Honduras?
Roberto Micheletti y Manuel Zelaya llegarán a un acuerdo porque Honduras depende de la ayuda exterior.
¿Con Zelaya a la cabeza?
Quizá con Zelaya a la cabeza y con las manos atadas para que no haga lo que pretendía, un golpe desde dentro, como los de Chávez en Venezuela.
En Colombia, Álvaro Uribe sigue sin aclarar si se volverá a presentar a la reelección. ¿Qué supondría un nuevo mandato?
La reelección es pésima para Colombia, para Latinoamérica y para Uribe. Desbarata todo lo que construyó, que es combatir una insurrección armada desde la democracia. Si va a hacer lo mismo que Chávez, que es cambiar la Constitución para reelegirse, no tiene ningún argumento para aducir que es diferente a él.
La llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos generó muchas expectativas en Latinoamérica. Sin embargo, apenas ha prestado atención a la región. ¿Es una decepción?
Hay que reconocer que heredó la mayor crisis económica y la peor imagen de Estados Unidos en la historia reciente. Tiene una guerra en Afganistán y otra en Irak. Además, los republicanos no le dejan.
¿Por qué están poniendo tantas trabas?
Por rencillas, por politiquería interna. Están bloqueando la nominación de Arturo Valenzuela y la de Thomas Shannon (secretario de Estado durante la administración Bush) porque no están de acuerdo con la actitud de Estados Unidos en la crisis de Honduras.