El Espectador entrevistó a Seyyed Feryani, miembro del bureau político de Ennahda, partido islamista de Túnez que obtuvo la mayoría en las elecciones de agosto 2011. Asesor del actual gobierno provisional, Feryani pasó varios años exiliado en Londres, después de escapar de su país donde había sido encarcelado y brutalmente torturado por el derrocado presidente Zine el Abidine Ben Alí.
Usted regresó de un largo exilio derecho al gobierno provisional de su país. ¿Como se siente en su nuevo rol?
Es un enorme desafío. Tenemos que responder a las enormes expectativas que tiene la gente. Debemos crear una democracia, pluralista, carismática e incluyente.
Túnez esta inmerso en un proceso de crear una nueva Constitución. ¿Como va ese proceso y puede ser la nueva carta magna de la nación?
No estoy preocupado por la Constitución pues esta tiene que ceñirse al derecho internacional que rige las democracias: respeto a la libertad de expresión, de cultos y preservar las libertades fundamentales. Por otro lado, el trascendental derecho al trabajo no esta garantizado en ninguna constitución.
Rachid Ganouchi el líder de su partido fue seleccionado entre los 100 mas influyentes por la revista Time, por el moderado discurso que ha adoptado referente al islam. ¿Usted cree son el ejemplo a mostrar para otros países árabes?
Yo no creo que debamos ser un ejemplo. Este es un largo proceso que apenas comienza. Aunque hemos alcanzado logros importantes, falta aún mucho camino por recorrer. Se han creado expectativas locales e internacionales y estamos en el medio de una exitosa revolución que además ha sido pacífica.
Ahora que está Ennahda en el gobierno aparece más moderado que el islam radical que se le atribuía. ¿Es así?
Nuestro objetivo fue siempre servir a nuestro pueblo y eso es lo que hacemos. La revolución tunecina no fue una revolución islámica, tampoco secular. La gente quiere dignidad, libertad, empleos, realizarse dentro de un marco democrático y ese es nuestro objetivo. Todos, mayoría y minorías deben tener una voz en la nueva sociedad tunecina. Lo fundamental es tener éxito en los temas socio-económicos. Nuestro deber es responder de manera rápida y sin excusas a los que por mucho tiempo han sufrido privaciones.
El término “Sharia” (ley islámica, MP) asusta a mucha gente. ¿Va a estar en la Constitución de Túnez?
Hemos sido muy claros que no estará en la Constitución. Sabemos que las raíces de este país son musulmanas y creemos en la Sharia, en el Corán y en Dios, pero no es un asunto constitucional.
¿Cual es el mayor desafío que enfrenta Túnez?
Educación, pobreza y desempleo.
¿Qué piensa de la situación en Siria?
Estamos con el pueblo de Siria. Deploramos a un gobernante que mata a su propio pueblo y comete atrocidades. Estamos convencidos que Al-Asad es un criminal y debe irse. Por otro lado la futura democracia en Siria debe tomar en cuenta todos los grupos étnicos y religiosos, incluido el que representa Al-Asad (minoría alawita, MP). Nos oponemos a una intervención militar en Siria.
Respecto al conflicto palestino-israelí. ¿Usted apoya la solución de dos estados?
Apoyamos lo que los pueblos quieran.
¿En un futuro Túnez establecerá relaciones diplomáticas con Israel?
Tendremos relaciones con un país que no imponga ocupación, que no tenga asentamientos, que respete la ley internacional y no tenga problema con los palestinos.
¿Qué piensa de la división palestina entre Hamas y Fatah?
No es asunto nuestro, pero creemos que cualquier acuerdo tiene que incluir a ambas partes, de lo contrario no es sostenible en el tiempo. Nunca permitiremos que Túnez se alinee con una fracción u otra. Esta división palestina ha durado mucho tiempo y no creemos que esté pronta a solucionarse, como tampoco el conflicto con Israel.
Los países del golfo, Qatar, Arabia Saudita apoyan las revoluciones democráticas en los países árabes siendo estos gobernados por regímenes autoritarios.
Veo en los países del Golfo señales positivas, máxime cuando los comparo con otros países petroleros como Argelia, Nigeria, Libia, incluso Venezuela. A los países del Golfo, independiente de los regímenes, les ha ido excepcionalmente bien. Son ricos, poseen envidiable infraestructura, exitosos empresarios e inmejorables beneficios sociales. Aunque hay elementos negativos en el sistema político, los pueblos del Golfo están en una situación mucho mejor que la de muchos otros países.
¿Le preocupa, cree usted que los iraníes quieren construir una bomba atómica?
Me asusta cualquier país con armas atómicas ya sea Irán, Israel o cualquier otro. Anticipando su próxima pregunta, nos fastidian tanto Irán como Israel. Irán quiere controlar a la distancia, fomentar la división shiita-sunita , tiene una actitud amenazante, no tanto como Israel u otros países la describen, pero nos crea problemas en el mundo árabe. Por otro lado el pueblo de Irán tiene derecho a vivir en paz y si el país es atacado, arderá todo el golfo y será una catástrofe para el mundo árabe y para Israel. Rechazamos cualquier ataque militar a Irán.
¿Esta preocupado por la situación en Egipto?
Me intranquiliza lo que me cuentan militantes de la Hermandad Musulmana. Me preocupa que no puedan lograr una transición pacífica. Egipto es una sociedad demasiado compleja, interna y geopolíticamente hablando.
¿Como ve la situación en Libia?
Todo puede pasar. Pero hay nuevos desarrollos tras bambalinas que me dan pie a ser optimista y pensar que el país va por buen camino.
Mensaje para el pueblo de Colombia y de Latinoamérica
A pesar de le lejanía geográfica somos sociedades muy parecidas en estado de desarrollo, la naturaleza de los problemas y los desafíos que enfrentamos, pero, sin duda, en unos años Latinoamérica va a estar mucho mejor que nosotros.