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La violencia siria se traslada a Deir al-Zor

Con seguridad no fue la respuesta que el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, esperaba.

07 de agosto de 2011 - 03:59 p. m.
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La noche del sábado logró comunicarse telefónicamente con el presidente sirio, Bachar el Asad, después de meses de intentos fallidos. Le pidió al mandatario que cesara “inmediatamente” la violencia contra la población, pero a la mañana siguiente un nuevo operativo contra los manifestantes que se oponen a su gobierno era puesto en marcha.

Después de una semana que dejó alrededor de 120 muertos en la ciudad de Hama, esta vez la represión le correspondió a Deir al-Zor, donde según testigos muy temprano ingresaron excavadoras que retiraban las barricadas, puestas sobre las calles por los manifestantes, para abrir paso a tanques de guerra y otros vehículos de artillería.

La ciudad se había convertido en un fuerte de la oposición en Siria. De acuerdo con la versión de los activistas, desde el inicio del fin de semana aproximadamente 400.000 manifestantes habían salido a las calles para presionar la salida de El Asad. El gobierno, en cambio, difundía por la televisión estatal la noticia de que la población expresaba su apoyo al presidente en medio de un ambiente de calma y que si había violencia se debía a una suerte de “bandas armadas” dedicadas a crear el caos. De hecho, se informaba sobre el decomiso de 250 fusiles dirigidos a estos grupos en la frontera con el Líbano.

La disidencia afirma que después del asalto de las fuerzas oficiales resultaron muertas 50 personas, que se sumaban a las 26 que dejaban operativos del mismo corte en el poblado central de Homs.

Bachar El Asad, en respuesta a las protestas, dice que las reformas están en marcha. Anunció elecciones libres en las que su puesto como presidente no estará en juego. Sin una fecha aún definida para estos comicios del poder local, la ley no permite la participación de grupos políticos que no se rijan por los principios del Baaz (el partido de gobierno) y no rindan lealtad al presidente.

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