Las protestas en Egipto se han acrecentado al punto tal que dejan ya 278 manifestantes fallecidos.
Este miércoles fue grabado un video en que se observa como lanzan desde un puente un auto de la Policía en El Cairo, Egipto. (Ver video)
Las fuerzas de seguridad egipcias han comenzado a dispersar por la fuerza a los manifestantes leales al derrocado presidente Mohamed Morsi en El Cairo.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, urgió este miércoles a los militares egipcios a convocar elecciones, mientras la Casa Blanca condenó la violencia usada contra los partidarios del derrocado presidente, Mohamed Mursi, que dejó al menos de 278 manifestantes muertos.
«Los acontecimientos de hoy son deplorables y van en contra de las aspiraciones egipcias de paz, inclusión y genuina democracia», dijo Kerry a los periodistas.
«El gobierno interino y los militares -que juntos poseen la preponderancia del poder en esta confrontación- tienen una única responsabilidad de evitar ulterior violencia y ofrecer opciones constructivas para un proceso pacífico e inclusivo a través de todo el espectro político», agregó.
«Esto incluye enmendar la constitución y sostener elecciones parlamentarias y presidenciales, a las que el propio gobierno interino ha llamado«, dijo.
«Todas las partes también comparten la responsabilidad para evitar la violencia y participar en un camino productivo hacia una solución política», señaló el secretario de Estado, aludiendo a la oposición.
Kerry dijo que una solución política era la única opción pero reconoció que ello «se ha vuelto mucho, mucho más difícil, y mucho, mucho más complicado, con los acontecimientos de hoy».
Al menos 278 personas murieron este miércoles en Egipto durante la represión contra los partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi y el gobierno decretó el estado de emergencia, informó el Ministerio de Salud.
A ellos se suma la muerte de al menos 43 policías durante los enfrentamientos, según el ministro del Interior egipcio, Mohamed Ibrahim.
Más tremprano este miércoles, la Casa Blanca «condenó con fuerza» la violencia contra los partidarios de Mursi y se opuso al regreso del estado de emergencia.
«Estados Unidos condena con fuerza el uso de la violencia contra los manifestantes en Egipto», declaró el portavoz Josh Earnest.
«La violencia sólo hará que sea más complicado para Egipto ir hacia un camino de estabilidad y democracia duradera y va en contra de las promesas hechas por el gobierno interino de buscar la conciliación», afirmó el portavoz.
Las autoridades egipcias decretaron el miércoles, tras el desalojo de las dos plazas, el estado de emergencia durante un mes.
Earnest aseguró que Estados Unidos «se opone al retorno del estado de emergencia y pide al gobierno respetar los derechos humanos básicos como la libertad de asociación pacífica y seguir el proceso respetando la legislación».
«Exhortamos al gobierno de Egipto y a todas las partes en Egipto a que se abstengan de usar la violencia y resolver sus diferencias pacíficamente», aseveró el portavoz.
Obama es informado de los acontecimientos en Egipto por su consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice, que le acompaña en su semana de vacaciones en la isla de Martha’s Vineyard (Massachusetts), desde donde compareció el portavoz de la Casa Blanca.
El gobierno estadounidense no ha dejado de pedir contención en Egipto, pero se ha negado a calificar de golpe de Estado el derrocamiento de Mursi el 3 de julio pasado por el ejército.
De hacerlo se vería obligado a cesar la ayuda anual de 1.500 millones de dólares, principalmente en materia militar.
«Estamos revisando la ayuda que Estados Unidos envía a Egipto«, señaló el portavoz, quien no obstante aclaró que no está en el interés de Estados Unidos hacer esta calificación» de golpe de Estado.
Israel, gran aliado de Estados Unidos en la región, apoya firmemente que Washington mantenga la ayuda a El Cairo.