Es el cara a cara más esperado de la política brasileña. La presidenta, Dilma Rousseff ¬suspendida del poder el 17 de mayo por un congreso en el que el 60% de sus miembros está acusado de corrupción¬ les dijo varias cosas a los 81 senadores que deberán decidir entre mañana y el miércoles si la sacan definitivamente del poder.
Estas son las frases más destacadas de su defensa:
1. “Soy inocente y no esperen de mí el obsequioso silencio frente a los cobardes que pretenden atentar con el Estado de Derecho”.
2. “Siento un gusto amargo y áspero de la injusticia”.
3. “Estamos a un paso de la consumación de una grave ruptura institucional, de concretar un verdadero golpe de Estado”.
4. «Vengo a mirar directamente a los ojos de sus excelencias y a decir con la serenidad de quien nada tiene de qué responder que no cometí crímenes de responsabilidad”.
5. “Soy acusada injusta y arbitrariamente”.
6. “Las acusaciones de maniobras fiscales son pretextos para derribar a un Gobierno legítimo y viabilizar un golpe» amparándose en la Constitución”.
7. “Aa los casi 70 años, después de ser madre y abuela, nunca renunciaría a los principios que siempre me guiaron: Tengo un compromiso con mi país, con la democracia y el Estado de Derecho”.
8. “He sido intransigente en la defensa de la honestidad y la gestión pública”.
9. “No lucho por mi mandato, por vanidad o apego al poder”.
10. “Lucho por la democracia, por la verdad y la justicia, por el pueblo de mi país”.