La organización dijo que las necesidades más urgentes se observan en Benin, Togo, Níger, Mali, Mauritania y Burkina Faso, países que necesitan ayuda internacional “inmediata”.
Las enfermedades que amenazan con propagarse son la malaria, la diarrea, la meningitis, el cólera y la fiebre amarilla, precisó.
Según el portavoz de la OMS, Paul Garwood, las inundaciones en esa región africana dañaron gravemente puentes, caminos, vías férreas y otras infraestructuras vitales, por lo que el aprovisionamiento de alimentos básicos se verá afectado.
Esta situación agravará el impacto negativo que ya tiene el alza del precio de los alimentos a escala mundial, agregó.
Asimismo, Garwood señaló que “el impacto de las inundaciones en África occidental se agrava por la situación de malnutrición en la que se encuentran las poblaciones”.
En Níger, Mali y Burkina Faso, más del 10 por ciento de los niños menores de cinco años sufren malnutrición aguda y el 40 por ciento malnutrición crónica.
Naciones Unidas solicitó a los donantes 418 millones de dólares para ayudar a los países de esa zona a lo largo de 2008, pero pasado el primer semestre sólo ha recibido el 22 por ciento de esa cantidad, lamentó la OMS.