La confirmación fue hecha por el ministro de Comercio, Abdisamad Yusuf Mohamed, quien dijo que la médica española Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauza estaban en un hotel de esta ciudad.
El pasado 26 de diciembre, en Bosaso fueron secuestradas la española Mercedes García y la argentina Pilar Bauza, por cuya liberación los secuestradores exigían un rescate de 250.000 dólares, una demanda habitual en casos parecidos registrados en Puntlandia.
Las dos profesionales trabajaban en Bosaso para la organización Médicos sin Fronteras (MSF) y fueron secuestradas cuando cumplían sus funciones en un campamento de desplazados que atiende esa organización.
Las dos rehenes y la banda que las capturó se encontraban en una zona montañosa a las afueras de Bosaso, donde suelen esconderse inmigrantes clandestinos que quieren desplazarse hacia Yemen cruzando el golfo de Adén.
A raíz de este secuestro, MSF se vio obligado a evacuar a por lo menos siete miembros de esa organización de la provincia de Shabelle Central, según informaron fuentes oficiales.
El comisario de Jowhar, Mohamed Omar Deel, señaló que la salida de los profesionales de MSF está vinculada con el secuestro de Bosaso, y anunció que la organización ha prometido que regresarán cuando se resuelva este conflicto.
Los secuestros y las acciones de piratería en las aguas de Puntlandia son la principal fuente de ingresos irregulares en esa zona del Somalia.
El 16 de diciembre fue secuestrado también en Bosaso la cámara francesa Gwen Le Gouil y sus captores pidieron un rescate de unos 100.000 dólares.
El periodista fue puesto en libertad el 24 de diciembre, sin que se haya confirmado que se abonó el dinero requerido.
Las autoridades de la región semiautónoma de Puntlandia han responsabilizado de este secuestro a miembros del subclan Warsangeli, del clan Harti.