Siguen las protestas en Marruecos, Irán y Yemen. En Bahréin el sindicato llamó a una huelga general indefinida.
La situación en Libia es cada vez más tensa y Bengasi, la segunda ciudad del país, es el principal campo de batalla. A diferencia de los regímenes de Hosni Mubarak en Egipto y Zine El Abidine Ben Alí en Túnez, el de Muamar Kadhafi no parece estar dispuesto a ceder y por medio de la represión ha buscado acallar a toda costa las miles de voces contradictoras a su particular sistema político.
Saif al Islam, hijo del dictador libio, en un discurso amenazante, desafió a los manifestantes al advertir que “el pueblo debe elegir entre una nueva Libia o un conflicto armado”.
En un discurso transmitido por la televisión estatal, aseguró que el país afronta “una situación muy difícil” y está en peligro de “guerra civil”, pero advirtió que “no permitirán el caos” y que el ejército “permanece y permanecerá fiel” a su padre y al régimen.
En la tarde, el canal árabe Al Yazira informó que Husein Sadeq al Misurati, secretario adjunto de la Embajada libia en Pekín, dijo que el presidente libio, Muamar Kadhafi, había huido hacia Venezuela. El diplomático, además, anunció su renuncia al cargo para unirse a las protestas.
Sin embargo, según el diario El Nacional, de Caracas, fuentes oficiales en Libia desmintieron el informe y aseguraron que el mandatario africano no abandonó su país.
Debido a la restricción mediática que ha impuesto Kadhafi (primero cortó el acceso a Facebook y Twitter y ahora, emulando a Mubarak, restringió el acceso a internet) es difícil saber a ciencia cierta el número de víctimas que ha dejado la ola de manifestaciones desde que empezara el pasado martes y las cifras oscilan dependiendo de la fuente. Mientras que para la ONG Human Rights Watch son 233 los muertos, para la cadena de televisión qatarí Al Jazeera, basándose en las declaraciones de algunos testigos, sólo en Bengasi serían 200 las víctimas fatales y 900 los heridos.
Y es que Bengasi, uno de los fortines de la oposición libia, ha sido el epicentro de las manifestaciones en los últimos días luego de que, durante las jornadas de protesta del fin de semana, el ejército abriera fuego contra las personas que asistían a los funerales de los manifestantes muertos en los días anteriores.
La decisión de Kadhafi de reprimir por la fuerza tendría un ingrediente más. Según Amnistía Internacional, el régimen habría contratado mercenarios para ayudar a las fuerzas de seguridad. “Las últimas informaciones hablan de libios en Bengasi muertos por armas automáticas y otras armas que manejan nuevas tropas más contundentes, que posiblemente incluyan mercenarios extranjeros enviados expresamente a sofocar las protestas”, dijo Malcolm Smart, director de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el norte de África.
Las demás protestas
La jornada de este domingo en Marruecos vio cómo una serie de protestas se tomaron las principales ciudades del país para pedirle al rey Mohamed VI la disolución del Ejecutivo, un gobierno transitorio y una reforma constitucional que lleve al país hacia un sistema más democrático. En Rabat, cerca de 10.000 manifestantes, según los organizadores, se tomaron el centro con el lema ‘Democracia, libertad, y dignidad’, en tanto que en Larache (noreste), Alhucemas y Tánger (norte) y Marraquech (sur), las marchas terminaron en fuertes enfrentamientos con la policía.
En Bahréin, cientos de manifestantes volvieron a concentrarse en la Plaza de la Perla en Manama, un día después de que la policía se retirara de las calles. Mientras tanto, la Unión General de Sindicatos convocó una huelga general indefinida en apoyo a las manifestaciones en contra del rey Hamad bin Isa al-Khalifa para exigir la libertad de manifestación pacífica, pero pidió a sus miembros que proporcionen servicios básicos a la población, como agua y electricidad.
La represión del régimen de Mahmud Ahmadinejad en Irán tampoco logró impedir que cientos de opositores se manifestaran en distintos puntos del país. En las revueltas en Teherán, una de las hijas del expresidente iraní Alí Akbar Hashemí Rafsanayaní, Faezeh Hachemi, fue detenida.
Finalmente, en Yemen, mientras el presidente, Alí Abdalá Saleh, volvió a mostrar su disposición a un diálogo abierto, cerca de 3.000 estudiantes salieron a las calles de Saná.
La ola de cambio en el mundo árabe comienza a extenderse a otras latitudes. Este domingo, la policía china tuvo que dispersar varias manifestaciones en Pekín y Shanghái. Los hechos coincidieron con el anuncio de que el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, almirante Mike Mullen, viajará a Oriente Medio para estudiar el fenómeno y quizá para buscar alternativas y evitar que el contagio se convierta en pandemia.