Las fuerzas armadas del Reino Unido preparan un «plan de contingencia» para una eventual acción militar en Siria en respuesta al supuesto ataque químico del régimen de Bachar al Asad, tal como indicó este martes Downing Street.
Un portavoz del Gobierno, sin dar apenas detalles, afirmó que el Reino Unido podría adoptar una decisión antes de que se conozcan los resultados de la misión de la ONU que inspecciona el área cercana a Damasco donde se produjo el supuesto ataque con armas químicas el pasado día 21.
El primer ministro británico, David Cameron, regresa este martes al trabajo tras sus vacaciones para coordinar la reacción de Londres frente a la crisis siria y se espera que decida a lo largo de la jornada si convoca al Parlamento, antes de concluir el actual receso estival, para debatir la posición del Reino Unido.
Por su parte el ex primer ministro británico Tony Blair se ha mostrado partidario de una intervención militar contra el régimen de Bachar al Asad en Siria, en un artículo publicado este martes por el rotativo «The Times».
Blair, en el poder entre 1997 y 2007, consideró que «ha llegado el momento de tomar partido» ante la escalada del conflicto en Siria, donde el pasado día 21 se produjo un supuesto ataque del régimen de Al Asad, que lo ha negado, en un área cercana a Damasco que causó centenares de muertes.
«Escucho a la gente hablar como si no hubiera nada que pudiéramos hacer: los sistemas de defensa sirios son demasiado poderosos, los problemas demasiado complejos, y en cualquier caso, ¿por qué posicionarse por un lado si todos las opciones son igual de malas?», reflexionó el ahora enviado especial para Oriente Medio.
Blair señaló que al haber sido «uno de los arquitectos de las políticas de después del (ataque contra EE. UU.) 11 de septiembre (del 2001)» era consciente de la «controversia, angustia y el coste de las decisiones adoptadas».
«Después de las largas y dolorosas campañas en Irak y Afganistán, comprendo cada impulso de mantenerse lejos de la agitación política, de mirar pero no intervenir, de incrementar el tono del lenguaje pero no involucrarse en el duro asunto de cambiar la realidad sobre el terreno», afirmó el exlíder laborista, aliado de EEUU en la invasión a Irak en 2003.