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Los amigos del coronel

Aliado de Nelson Mandela, auspiciador de la Unión Africana y cercano simpatizante de los gobiernos de izquierda en América Latina, Muamar Gadafi aún tiene quien lo defienda.

24 de agosto de 2011 - 05:30 p. m.
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A finales de junio de 1999, el entonces presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, se aprestó a recibir a su último visitante como jefe de Estado. Lo recibió con todos los honores. Como se recibe a un buen amigo. Y durante una de sus apariciones en público, se refirió a él de una manera que quedó haciendo eco en la historia; Mandela dijo que el coronel Muamar Gadafi, presidente de Libia, era como su “hermano líder”.

Esta semana, cuando los rebeldes libios buscaban un rastro del fugitivo dictador libio en la laberíntica red de túneles que yace bajo Trípoli, otro compañero de Mandela, el hoy presidente de Sudáfrica Jacob Zuma, condenaba públicamente el bombardeo de la OTAN sobre el hasta hace poco bastión del coronel. El conflicto libio se resolvía con el diálogo y no por la fuerza, insistió Zuma, haciendo eco de la propuesta dejada en la mesa durante estas semanas por la Unión Africana.

Zuma y muchos miembros de la Unión Africana, a diferencia de la mayor parte de los países del mundo, se opusieron a sacar por la fuerza al líder libio. Y esta semana, ante su inminente salida, Burkina Faso y Angola, desafiando la orden de captura expedida por la Corte Penal Internacional, le ofrecieron asilo político.

La actitud de África no resulta sorprendente y demuestra que a lo largo de los años, algunos por causas históricas, otros por causas geopolíticas y unos más, en otros continentes, por afinidades ideológicas, Gadafi se había forjado una importante red de amigos, que aún hoy revelan sus afectos.

Gadafi compartió con Mandela y Zuma la causa por la descolonización de África. Y jugó un papel importante, tras su llegada al poder en 1969, apoyando la causa antiapartheid liderada por Mandela y Zuma en Sudáfrica.

La Unión Africana también le debe lo suyo. No sólo fue el principal propulsor del panafricanismo, sino que hoy se le considera “el padre de la Unión”, según Iqbal Jhazbhay, profesor de la Universidad de Sudáfrica. Fue por su liderazgo que la Organización para la Unidad Africana se convirtió en la Unión Africana, en septiembre de 1999, buscando profundizar su modelo económico de integración regional. Del mismo modo, el libio lideró los procesos de integración en materia de telecomunicaciones y fue un importante proveedor de recursos energéticos, con cuya petrodiplomacia fortaleció su posición en el norte de África.

En Latino América, Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, en múltiples ocasiones tildó a Gadafi de “amigo” y “hermano”. Hoy el presidente nicaragüense guarda silencio. Sin embargo, el martes su principal asesor, Bayardo Arce, aseguró que su gobierno “consideraría” dar asilo al líder libio. “Este pueblo recibió asilo cuando nos asesinaba la dictadura somocista”, dijo.

Hugo Chávez, por su parte, lo citó innumerables veces como ejemplo de liderazgo y nunca ocultó sus afinidades ideológicas con él. De hecho, al igual que Gadafi, Chávez ha basado gran parte de su estrategia de política exterior en la gestión de sus recursos energéticos. De ahí que no sorprendiera que el fin de semana fustigara  a la OTAN y a los rebeldes libios y los acusara de fraguar “una nueva estrategia del imperialismo: poner a los pueblos a pelear como perros”.

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Aquellos gobiernos que aún guardan cierta simpatía por el régimen del coronel ven en la llegada de los rebeldes a Trípoli un asalto extranjero contra la soberanía del país. Lo dijo repetidamente el presidente Chávez y también el gobierno de Rafael Correa en Ecuador:

“Se ha confirmado lo que muchos países dijimos”, sentenció esta semana Ricardo Patiño, canciller ecuatoriano, “estamos hablando de una clara invasión y una afectación a la autodeterminación del pueblo libio”.

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Toma de Trípoli

Gadafi “vivo o muerto”
El Consejo Nacional Transitorio (CNT), la máxima autoridad rebelde, ofreció una recompensa de más de un millón y medio de dólares a quien capture a Muamar Gadafi “vivo o muerto”. También otorgarían inmunidad a cualquier persona de su círculo que lo “detenga o mate”.

Secuestran periodistas
Los cerca de 30 periodistas extranjeros retenidos en el Hotel Rixos de Trípoli por las tropas fieles al coronel libio fueron liberados luego de que las fuerzas gadafistas se retiraron del hotel. Sin embargo, Italia denunció que cuatro reporteros de su país están secuestrados.

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Ataque sorpresa
Minutos después de que Gadafi dijera en un mensaje transmitido por la televisión siria que “se había paseado por las calles de Trípoli de incógnito” e invitara a sus seguidores a responder los ataques, los rebeldes fueron bombardeados. Trípoli fue escenario de duros ataques.

Libia sin dictador
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro del CNT, Mahmud Yibril, convocaron para el próximo 1º de septiembre a una conferencia de amigos de Libia, en la que analizarán el futuro del país sin Gadafi. La ONU y países como China, India y Rusia asistirán al encuentro.

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Denuncia de Chávez
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, denunció que saquearon la Embajada de su país en Trípoli. “El Embajador de Venezuela (Afif Tajeldine) confirma que nuestra Embajada en Trípoli fue asaltada y totalmente saqueada”, declaró Chávez y ratificó sus críticas a la OTAN por el ataque a Libia.

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