El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Los oficios de la papisa

Detrás de la visita del papa a Cuba y del acercamiento de los hermanos Castro a la Iglesia católica está Tekla Famiglietti, una monja italiana que desde hace tres décadas es la mujer más poderosa de esta religión.

31 de marzo de 2012 - 04:00 p. m.
PUBLICIDAD

A las 10 de la mañana del 1º de abril de 2005, Tekla Famiglietti fue llamada de urgencia al lecho de muerte de Juan Pablo II como su amiga más cercana. En los pasillos de la Casa Pontificia el personal de servicio lloraba. Ella, corpulenta e imponente con su hábito gris y el tocado en forma de cruz, llegó afligida pero serena; se arrodilló junto a la cama y empezó a rezar en latín con él, que apenas musitaba con la cabeza sobre una almohada. Hubo diez oraciones antes de que el ahora beato y seguro santo se despidiera de la abadesa general de la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida con un nítido “¡gracias!”.

Obsesionados con la intriga negra y el humo blanco sobre el sucesor del papa, los centenares de periodistas internacionales congregados en Roma no le dieron mucha importancia a la anécdota contada por el cardenal polaco Stanislaw Dziwisz, entonces secretario personal del pontífice: revelaba la importancia de la llamada “papisa”, la monja a la que la Santa Sede le concedió un poder inusitado desde 1979, cuando conoció a Juan Pablo II.

A esta mujer nacida en 1938, en Avellino, sur de Italia, se le atribuye uno de los golpes políticos más importantes del Vaticano en la historia reciente: acercar al régimen comunista cubano de los hermanos Fidel y Raúl Castro a la Iglesia católica. Un trabajo de filigrana coronado con la visita oficial de Fidel Castro al Vaticano en noviembre de 1996 y el viaje de Juan Pablo II a la isla en 1998.

Todo ratificado con la gira de Benedicto XVI de esta semana. “La madre Tekla fue muy importante con Juan Pablo II y, sin duda alguna, fue la gran organizadora de la visita y del encuentro del actual papa con Fidel. En Cuba la Iglesia no hace nada sin las brigidianas”, cuenta Guillermo León Escobar, exembajador de Colombia ante la Santa Sede y actual consultor pontificio.

¿Exagerado el remoquete de papisa? En enero del año 2000 Jesús Castellano Cervera, director de la Pontificia Facultad Teológica “Teresianum” de Roma, habló de ella como “la mujer más poderosa de la Iglesia católica”. El mismo calificativo le dio seis años después el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Francis Rooney, en un cable diplomático filtrado por Wikileaks y enviado desde Roma a Washington.

Historia de carisma y poder

Las misiones que le encomienda el Estado Vaticano no sólo se deben a su vocación y carisma, construidos como monja desde los 14 años de edad en el convento suizo de Lugano, donde vivió 24 años hasta convertirse en la superiora, sino a la tradición de la Orden de Santa Brígida (1303-1373), creada por el papa Urbano V en la Edad Media.

Sufrió los ataques contra la Iglesia católica, incluido el cierre de sus conventos durante la reforma protestante del siglo XVI, sólo rehabilitados junto con sus prerrogativas en el siglo XX. Siempre ha contado con el respaldo económico y político de las casas reales de Suecia y Dinamarca, así como del Opus Dei. Larga historia que ameritó una estatua en la puerta de la plegaria de la Basílica de San Pedro y una monumental casa en el 96 de la Plaza Farnese de Roma.

Desde 1981 Tekla Famiglietti es la abadesa general de las brigidianas, congregación con cerca de 800 monjas residentes en 50 casas de una veintena de países, incluidos México y Cuba. Aunque el derecho canónico no permitía su reelección permanente, recibió dispensa papal de Juan Pablo II y de Benedicto XVI para renovar cinco veces su mandato en períodos de seis años.

No ad for you

Consolidó su perfil diplomático con el poder de convocatoria que logra para la realización de seminarios internacionales con líderes de diferentes religiones en la capital italiana. Estuvo detrás de la histórica Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación (DCDJ) frente al evangelio, entre representantes de la Federación Luterana Mundial y la Iglesia católica, firmada en la ciudad alemana de Augsburgo el 31 de octubre de 1999. Ese año, la designación de Santa Brígida como “copatrona de Europa” por parte de Juan Pablo II significó también la exaltación continental de Famiglietti, una de las primeras mujeres invitadas al Sínodo en Roma.

El papa polaco le dedicó varios discursos a su “capacidad de unificar a los cristianos”. Recibió el Premio Luigi Antonini y la revista Inside the Vatican la ha elegido varias veces entre los personajes del año, la última en 2009.

No ad for you

Religión, política y corrupción

Su influencia creció más allá de la Santa Sede y de la religión para convertirse en personaje de confianza del ex primer ministro y líder de la Democracia Cristiana, Giulio Andreotti, investigado por sus nexos con la mafia italiana.

Apenas empezó a moverse en círculos políticos, afloró la historia negra de la papisa. En contraposición a las cualidades inmaculadas de una hija de Dios, se empezó a hablar de sus excesos de poder y de sus ambiciones.

No ad for you

Primero, de su amistad con el cardenal mexicano y arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, y con el controvertido empresario de juegos de azar José María Guardia López. Durante los eventos de posesión de Vicente Fox en Ciudad de México, en el año 2000, fueron ellos quienes convencieron a Fidel Castro de oír a la monja que ya había demostrado su capacidad de gestión al crear el capítulo mexicano de las brigidinas y hacía años estaba detrás de concretarlo en Cuba a raíz de la visita de Juan Pablo II en el 98.

Se trataba de allegados de la más alta estimación del jefe de Estado porque los había conocido a través del exagente de inteligencia mexicana y luego senador, Fernando Gutiérrez Bolaños, ya fallecido y el hombre que impidió en 1956 que Castro y otros líderes cubanos fueran asesinados en México antes de la revolución. Entonces les ayudó a conseguir un barco y armas antes de partir hacia La Habana para tomarse el poder.

No ad for you

Admitida en el Palacio de la Revolución en La Habana, ¿qué podía ofrecerle la papisa al régimen comunista cubano y a un presidente excomulgado en 1962, por el papa Juan XXIII, cuando se declaró marxista? Impacto político a largo plazo y un acuerdo de cooperación que en la práctica le permite a Fidel contar con una embajadora con línea directa con el papa, más influyente que el nuncio apostólico.

Además de conveniencia política para ambos, entre el comandante y la religiosa se consolidó una amistad en la que hay espacio para las bromas y para el intercambio de cartas. Ella ha estado pendiente de su salud desde 2004. El diario Juventud Rebelde publicó una carta en la que le deseaba pronta recuperación tras la famosa caída en Santa Clara, donde se fracturó una rótula y se fisuró el húmero derecho. “Tengo la certeza de que sus buenos doctores harán de todo para hacer que sane lo más pronto, mientras yo hago mi parte con la oración. Lo siento mucho realmente, pero ¡siéntame cernana!”.

No ad for you

Los acuerdos

Fidel no tardó en donarle un derruido palacio de 1742, en La Habana vieja, y en ofrecerle mano de obra para restaurarlo y convertirlo en la sede de las brigidinas de Cuba, hoy un bello vecindario con un hotel anexo de cuatro estrellas. Entre mayo de 2001 y noviembre de 2002, Famiglietti viajó cuatro veces a Cuba y se ocupó de conseguir parte de los cuatro millones de dólares que costó el proyecto, incluida una fastuosa inauguración el 8 de marzo de 2003, fecha escogida por Castro por ser el Día Internacional de la Mujer.

Como hubo donación mexicana, desde ese país llegó un avión chárter con 150 pasajeros. Se celebró misa en la basílica de Asís y luego llegaron las orquestas.

No ad for you

Castro le impuso a la religiosa la Orden Félix Varela del Consejo de Estado en primer grado y ella condecoró al gobernante con la Orden Mayor de Santa Brígida de Suecia. La monja agradeció en un discurso de veinte minutos la donación del convento “al presidente y mi querido hermano don Fidel Castro”. Él dedicó media hora a reconstruir su amistad con “la estimadísima madre Tekla” y a resaltar la “profunda gratitud” que le tiene. Se trató de un “día histórico”, dijo, y en ello coincidió con el cardenal Crescenzio Seppe, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y enviado por Juan Pablo II con un mensaje para el Gobierno y para el pueblo cubano.

Hubo edición especial del periódico oficialista Granma y el evento fue transmitido en directo por la televisión nacional. Igual despliegue le dio el diario vaticano L’Osservatore Romano.

No ad for you

Las relaciones diplomáticas entre La Habana y la Santa Sede se volvieron fluidas, tanto que Castro reconoció que desde entonces ha conversado con enviados de los últimos dos papas y han acordado la liberación de decenas de presos políticos, e incluso tuvo una larga tertulia con Joaquín Navarro Valls, vocero de Juan Pablo II, sobre vida extraterrestre.

Con esos amigos…

Pero en septiembre de 2003 ese triángulo Italia-México-Cuba fue incluido dentro de una investigación de la Procuraduría General mexicana como parte de un caso de presunto lavado de activos del narcotráfico que luego fue archivado. Se recordó cómo el arzobispo de Guadalajara, Sandoval Íñiguez, se hizo amigo de Guardia y cómo reemplazó en 1994 al asesinado cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. También cómo viajaron juntos a La Habana en un avión privado Falcon para reunirse con Fidel y cómo atendían a delegaciones cubanas y al propio comandante cuando iba a México.

No ad for you

A Guardia, nacido en Manila, Filipinas, le fue impuesta la Orden de Santa Brígida en categoría Comendador, a pesar de que en 1986 había sido condenado en México a tres meses de cárcel por porte ilegal de armas y en 2001 una funcionaria del Consulado en Ciudad Juárez había sido condenada a 21 meses de prisión por recibir regalos y viajes de parte de Guardia. Así como admitió haberle dado 14 mil dólares a la funcionaria, se ufanó de haber gestionado uno de los viajes del papa Juan Pablo II a México.

En 2004 la papisa fue acusada ante un fiscal en la ciudad de Rieti, centro de Italia, de infligir malos tratos a seis novicias de la India que escaparon de un convento cansadas de ser tratadas como esclavas y de que les mantuvieran confiscados sus permisos de residencia y las tarjetas de seguridad social. De inmediato, el propio Juan Pablo II salió en defensa de su “provechoso trabajo al servicio de la familia brigidina”.

No ad for you

Ella le agradeció y explicó en público: “Nuestro incondicional amor al papa y nuestra ilimitada fidelidad a la Iglesia y al magisterio pueden ser causas de celos y de diabólicas maquinaciones. Pero nadie ni nada podrá romper la profunda comunión y sólida unidad entre todas las hermanas de la orden”. Hasta la fecha la madre Tekla no ha sido condenada o sancionada y el capítulo general de las brigidinas ha expedido cada vez comunicados exaltando el “trato religioso, afectuoso y materno” de la madre y calificando cualquier publicación de “noticia falsa”.

Intrigas mayores

En la transición entre el papado de Juan Pablo II y el de Benedicto XVI la papisa se vio envuelta en otro escándalo, esta vez una intriga que pretendía tumbar al secretario de Estado Angelo Sodano en favor del cardenal Seppe, amigo de la abadesa. Ella fue llamada a consultas y debió quedarse un tiempo en su casa en Roma, mientras el actual pontífice sacó a Seppe del “ministerio de la propaganda vaticana” y lo envío al Arzobispado de Nápoles.

No ad for you

Famiglietti salió indemne, mantuvo el bajo perfil y se concentró en reivindicar para Benedicto XVI la importancia estratégica de la relación Cuba-Vaticano. En 2008 el cardenal Tarcisio Bertone, actual secretario de Estado, visitó la isla durante una semana, se reunió con los 15 integrantes de la Conferencia de Obispos Católicos de la isla y hasta dio misa en la catedral de La Habana. La cancillería cubana informó que discutió con él “de todos los temas, con respeto y cordialidad, incluso en los que puede no haber coincidencias”.

Luego el papa recibió en Roma al arzobispo de La Habana y cardenal, Jaime Lucas Ortega y Alamino, y el 29 de noviembre de 2008 se produjo la primera beatificación de un religioso católico en la isla, el fraile hospitalario del siglo XIX, José Olallo Valdés. La ceremonia fue encabezada por el presidente Raúl Castro, el cardenal enviado por el papa, José Saraiva, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y la jefa de asuntos religiosos del Partido Comunista de Cuba, Caridad Diego.

No ad for you

En junio de 2010 le volvieron a echar en cara su amistad con Seppe cuando el Ministerio Público de la ciudad de Perugia abrió investigación contra el cardenal por posibles delitos de corrupción agravada y tráfico de influencias.

Es por este rosario de episodios y por el exitoso viaje de Joseph Ratzinger esta semana a Cuba, incluido su encuentro con Fidel Castro, que los oficios de Tekla Famiglietti mantienen una trascendencia especial.

No ad for you

En Roma unos prevén que después de muerta esta monja será beata, como en el 2000 sucedió con su antecesora, la madre Maria Elisabeth Hesselblad. Otros insisten que ya no tiene tanto poder por los altibajos de sus amistades y porque a los 74 años de edad su salud es precaria.

La papisa les responde: “La vida es sufrimiento… ofrecemos nuestras vidas para beneficio de la Iglesia”. Ya no viaja tanto. Se dedica a cumplir las estrictas reglas de la orden contenidas en las Apariciones Celestiales de Santa Brígida y a practicar la liturgia de las horas sin perder “el equilibrio correcto entre la vida contemplativa, la activa y los requerimientos del papa”.

No ad for you

El 10 de junio del año pasado, Benedicto XVI le dedicó un discurso para “renovarle mi gratitud por el significativo trabajo apostólico que realiza al servicio de la unidad de los cristianos”.

Tekla en Wikileaks

Dentro de los miles de cables de Wikileaks hay uno de cinco puntos dedicado a Tekla Famiglietti, enviado en 2006 a Washington por Francis Rooney, embajador de Estados Unidos en el Vaticano.

No ad for you

1. Una prominente abadesa en Roma describió su reciente visita a La Habana y comentó sobre el estado de salud de Castro. Fue el 12 de diciembre durante una reunión con el embajador en la que sugirió algunos contactos posibles para el gobierno de Estados Unidos. La abadesa ha sido polémica en el pasado.

2. La madre Tekla Famiglietti, llamada “la mujer más poderosa en Roma”, acababa de regresar de una visita a Cuba. Iba a reunirse con Fidel Castro, con quien había hecho amistad desde algunos años antes durante la posesión del presidente de México, Vicente Fox.

No ad for you

3. La madre Tekla dijo que durante este viaje se encontró con una actitud diferente entre los sacerdotes, monjas y contactos con el gobierno; hay una sensación de cambio inminente resultante del final de la era de Fidel. La gente quiere el cambio, aunque algunos allegados a él se ven amenazados . Pide que el gobierno de Estados Unidos no espere hasta la muerte de Castro para relajar el embargo y ayudar a la gente.

4. La madre Tekla dijo que había estado en la casa de Fidel muchas veces antes, siempre luego de previa reunión con su secretario privado Carlos Valenciaga Díaz. Ella tenía la intención de hacerlo en esta ocasión, pero sintió que Castro estaba demasiado débil y enfermo. La casa de él se ha convertido en una habitación de hospital.

No ad for you

5. La madre Tekla dijo que trabaja con la cabeza del Ministerio de Asuntos Religiosos y con Eusebio Leal Spencer, quien puede saber de algunas personas que podrían ser de interés para EE. UU. como líderes potenciales una vez haya un cambio de gobierno.

El cable de 2006 sobre la papisa. 

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias