La calma reinaba en la mañana del sábado en las proximidades del Ministerio de Defensa de Egipto, donde fue aplicado un toque de queda nocturno luego de enfrentamientos entre manifestantes y militares que dejaron por lo menos dos muertos, constató la AFP.
Una importante avenida de la capital egipcia que conduce al ministerio seguía cerrada por soldados fuertemente armados y vehículos blindados, aun después del levantamiento del toque de queda a las 07H00 locales (05H00 GMT).
Funcionarios del hospital universitario Al Zahra declararon el viernes haber recibido los cuerpos de dos personas que, según los médicos, murieron a causa de disparos de armas de fuego.
De acuerdo con el ministerio de Salud, los enfrentamientos dejaron un saldo de un militar muerto y 296 heridos, de los que 131 tuvieron que ser hospitalizados.
Además, la fiscalía militar egipcia puso a 179 personas en prisión preventiva durante 15 días, tras los enfrentamientos ocurridos el viernes cerca del ministerio de Defensa.
Una fuente militar precisó a la AFP que en un principio se detuvo a 320 personas, y que la fiscalía militar «decidió mantener a 179 personas, entre ellas trece mujeres, en prisión preventiva por un período de 15 días a la espera de los resultados de la investigación».
Los manifestantes protestaban contra la permanencia del poder militar desde la caída del régimen del presidente Hosni Mubarak en febrero de 2011, y contra la eventual influencia que el poder castrense pueda ejercer en las elecciones presidenciales, cuyo primer turno se realizará el 23 y 24 de mayo.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), que controla el país, reafirmó su voluntad de ver elecciones «100% honestas y transparentes» y se comprometió a devolver el poder a los civiles antes del fin de junio, una vez que el próximo presidente sea definido.