El presidente francés, Emmanuel Macron, realizó este martes una importante remodelación de su gabinete con la que busca dar un nuevo impulso a su gobierno y tratar de frenar su caída de popularidad en los sondeos.
Macron reorganizó el gobierno para constituir «un equipo renovado, dotado de un segundo impulso, pero cuyo mandato político sigue siendo el mismo», señaló un comunicado del Elíseo, sede de la presidencia.
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Esta remodelación fue anunciada dos semanas después de la inesperada dimisión del titular de Interior, Gérard Collomb, quien será remplazado por Christophe Castaner, uno de los más fieles aliados del mandatario.
Las renovaciones
Castaner, exmilitante socialista, ocupaba la secretaría de Relaciones con el Parlamento y era el delegado general del partido creado por Macron, La República en Marcha (LREM). En su nueva función será secundado por Laurent Nuñez, director de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI), nombrado secretario de Estado.
El diputado de centroderecha Franck Riester fue nombrado por su parte ministro de Cultura en remplazo de la editora Françoise Nyssen, envuelta en un escándalo por la renovación de las oficinas de su editorial.
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El centrista Marc Fesneau, presidente del grupo parlamentario MoDem, fue nombrado ministro de Relaciones con el Parlamento en sustitución de Castaner.
Su colega de partido, Jacqueline Gourault, fue designada ministra de la Cohesión de los Territorios, cargo ocupado hasta ahora por Jacques Mézard.
Por su parte, el exsenador socialista Didier Guillaume fue nombrado ministro de Agricultura.
Las causas
La relación de Macron con Collomb comenzó a deteriorarse a mediados de este año con el «caso Benalla», el nombre del exresponsable de la seguridad del presidente que fue filmado agrediendo a manifestantes durante las protestas del 1 de mayo.
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Convocado a comparecer ante una comisión de investigación parlamentaria, Collomb se había defendido de haber encubierto a Alexandre Benalla y había apuntado la responsabilidad de la mala gestión de ese caso a la presidencia, que no informó sobre los hechos a la justicia.
Su renuncia vino después de la del popular ministro de Ecología, Nicolas Hulot, que dimitió en agosto en vivo en la radio y sin previo aviso, diciendo que se sentía «muy solo» en los asuntos de medioambiente, y de la de la popular ministra de Deportes, Laura Flessel.
El nombre de Christophe Castaner, ex diputado socialista y uno de los más fieles aliados de Macron, sonaba desde hace varios días para reemplazar a Collomb, que salió del gobierno para volver a su antiguo cargo de alcalde de Lyon (centro-este).
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Castaner, de 52 años, es recompensado por su lealtad al presidente, a quien conoció en 2013 cuando éste último era secretario general del Elíseo y él diputado socialista.
El nuevo gobierno, formado por 34 miembros, incluyendo 17 mujeres, respeta el principio de paridad de sexos.
Macron y el primer ministro Edouard Philippe quisieron respetar «los equilibrios hombres/mujeres, políticos profesionales/miembros de la sociedad civil y derecha/izquierda» como al inicio del quinquenio, dijo el Elíseo.