Seis ciudadanos albinos de Malawi se presentarán como candidatos a las elecciones presidenciales y legislativas en mayo de 2019, para hacer frente a la persecución que sufren por su condición en el país africano.
En Malawi, ser albino va mucho más allá de un trastorno genético que disminuye la melanina en la piel, el pelo y el iris de los ojos. Las personas con esta condición no sólo no son consideradas humanas, sino que también, las partes de su cuerpo y huesos son usados en rituales para atraer la riqueza y éxito, según creencias ancestrales.
A pesar de los múltiples intentos para proteger a las personas albinas por parte de la Asociación de Personas con Albinismo en Malawi (APAM), la persecución, los secuestros, los asesinatos e incluso el allanamiento de tumbas en búsqueda de los huesos de quienes padecen esta enfermedad siguen ocurriendo y han ido en aumento desde 2014.
Por esto, los miembros de la organización consideran que la única forma en la que puede hacerse frente a la problemática es a través de una legislación apropiada y de la participación de personas como ellos en el parlamento.
“Las personas con albinismo necesitamos la visibilidad en el gobierno, especialmente a nivel parlamentario, porque ellos podrán pelear en contra de la discriminación y otros problemas que enfrentan las personas con albinismo en Malawi”, afirmó Overstone Kondowe, director de la APAM en una entrevista con CNN.
(Le puede interesar: La mala suerte de ser albino en África)
Por lo anterior, personas como Elizabeth Machinjiri y Steven Burges, quienes padecen la enfermedad, piensan presentarse a las elecciones previstas para mayo de 2019. Machinjiri ha trabajado a nivel administrativo en una organización que promueve los derechos de los minusválidos. En esta ocasión buscará representar a la circunscripción de Blantyre-Krabula, de la región sur del país, en la Asamblea Nacional. «Lo que quiero es mejorar los servicios sociales en mi comunidad y contribuir a la política nacional. No me presento como una candidata albina, sino como cualquier otra candidata», comentó la candidata a EFE.
Burges, por su parte, es un teólogo que aspira a ser concejal en la ciudad de Zomba, ubicada en la región del sur del país para luchar por la justicia social, contra la corrupción y por velar por los derechos de quienes, como él, sufren la persecución por padecer de albinismo. «Para mí, entrar en política es un regalo de Dios. Es su llamada. Quiero entrar para marcar diferencias en la vida de la gente», explicó a Efe.
La apuesta de estos seis ciudadanos por formar parte del poder legislativo de Malawi busca visibilizar su problemática y hacer frente al gobierno del país que ha ignorado la dimensión del problema. La propuesta es “una moción de censura a los actuales representantes políticos del país (…). Los cuatro regímenes en el poder no han sacado a los albinos de Malawi de la pobreza. La mayoría no puede permitirse los estándares mínimos para vivir” remarcó Kondowe a EFE.
Para Olatz Cacho, responsable de Amnistía Internacional (AI) sobre África, la causa del incremento de los casos de persecución y de crímenes hacia personas albinas es la impunidad.
“Había casos de personas que eran declaradas culpables y a las que condenaban a pagar el equivalente a 15 dólares estadounidenses. (…) El gobierno ha tomado medidas. Pero, en el sistema judicial no ha habido suficientes avances, los crímenes, incluso casos muy conocidos, siguen sin haberse resuelto” afirmó en una entrevista a ABC de España.
Si alguno de los seis candidatos logra algún puesto en las elecciones del próximo año, sería un hecho histórico para el país, pues sería la primera vez que un ciudadano albino obtiene un cargo político por votación popular en un país en el que, entre 7.000 y 10.000 personas, padecen de esta enfermedad según AI.