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Marchar por los sueños

Obama estará en el mismo lugar donde Martin Luther King pronunció su famoso "I have a dream" ("Tengo un sueño").

28 de agosto de 2013 - 02:49 a. m.
Foto: Archivo Particular
Foto: AFP - –
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Los estados del sur de Estados Unidos vivían una constante segregación de las personas por motivos raciales o sus creencias religiosas. Uno de los actos más recordados fue el ‘castigo’ a Rosa Parks, una modista negra, que el 1° de diciembre de 1955 se negó a ceder su asiento en el bus a un viajero blanco, lo que desembocó en la llamada a la policía para detener a la mujer y obligarla a pagar una multa de catorce dólares. Ya que violaba las leyes segregacionistas de la ciudad de Montgomery. (Vea: Luther King y Colombia hoy)

Después de esto se Martin Luther King, Jr, un pastor estadounidense de Atlanta realizó uno de los actos más recordados en la historia de Estados Unidos, lideró el boicot a los autobuses de Montgomery. Su lucha no quedó ahí, creó un sistema de viajes compartidos que se ejecutó durante 382 días y que lo llevó a la cárcel, los hechos terminaron en una segregación violenta de los blancos hacia ellos, hasta el punto de atacar la casa de Martin y Ralph Abernathy y cuatro iglesias con bombas incendiarias.

La posibilidad de una solución se dio el 13 de noviembre de 1956 cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró ilegal la segregación en los lugares públicos, como buses, restaurantes y escuelas.
Una de las frases más emblemáticas la planteó en su libro ‘Stride toward freedom; the Montgomery story’ (‘La marcha hacia la libertad; la historia de Montgomery’): «Con frecuencia, los hombres se odian unos a otros porque se tienen miedo; tienen miedo porque no se conocen; no se conocen porque no se pueden comunicar; no se pueden comunicar porque están separados».

Luther King es recordado por su organización en las marchas por el derecho al voto de los afroamericanos, combatir la segregación, tener derecho al trabajo.


Marcha por el Trabajo y la LibertadBajo el lema «empleo, justicia y paz» el 28 de agosto de 1963 se reunieron más de 250.000 defensores de los derechos civiles, en Washington D.C., con el propósito de pedir una reivindicación a sus derechos. Exigían la aprobación de la legislación de derechos civiles que realmente fueran significativos, la eliminación de la segregación racial en las escuelas públicas, la protección de los manifestantes contra la brutalidad policial, un importante programa de obras públicas para proporcionar puestos de trabajo, la aprobación de una ley que prohibiera la discriminación racial en la contratación de empleo público y privado, un salario mínimo de $2 dólares por hora, y el autogobierno para el Distrito de Columbia, que tenía una mayoría de raza negra.

Aquel 28 de agosto, la marcha no pudo iniciar a tiempo debido a que sus líderes se reunieron con miembros del Congreso. Pero, el grupo comenzó la marcha sin ellos, más de 2.000 autobuses, 21 trenes especiales, 10 aviones fletados junto a los manifestantes marcharon desde el Monumento a Washington en el Lincoln Memorial. Los discursos estuvieron a cargo de los líderes de los derechos civiles: Martin Luther King, Jr., John Lewis -es el único que aún vive y actualmente es Congresista, Asa Philip Randolph, Roy Wilkins, Whitney Young, Jr. y James Farmer.

Durante el día se realizaron presentaciones musicales como las de Marian Anderson, Mahalia Jackson, Joan Baez, Bob Dylan, Josh White y Peter, Paul y Mary.

El objetivo se logró, la mayor parte fueron sancionados como leyes en la Civil Rights Act of 1964 y el Voting Rights Act de 1965.

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‘Igualdad para todos’El liderazgo de Martin Luther King pretendía obtener la ‘Igualdad para todos’, pero 50 años después, ¿cómo se vive en el país?

Según una encuesta nacional publicada el jueves pasado por el centro Pew, sólo un 26% de los afroamericanos consideran que la situación de los negros del país es mejor ahora que hace cinco años, frente al 39 % que decía lo mismo en 2009.

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Glenn T. Eskew, experto en el movimiento de derechos civiles en la Universidad de Georgia, afirmó que Obama «no es sólo un símbolo. Es un reflejo tangible de la toma de poder político de los negros en Estados Unidos».
«Hace falta algo más que una elección para llegar a una verdadera reconciliación racial», señaló Andra Gillespie, experta en raza y política en la Universidad de Emory (Georgia), al Washington Post.

Lo mismo opinó el congresista John Lewis, el único orador vivo de la ‘Marcha en Washington’ de 1963, «la lucha por los derechos civiles va mucho más allá de tener a una persona negra como presidente. No podemos estar satisfechos sólo con eso». Sin embargo, Eskew afirmó que «la idea del derecho a voto era sólo uno de los objetivos del movimiento, pero era un objetivo central».

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