Las mareas gigantes, causadas por bajas presiones en las aguas de Guam y Nueva Caledonia, han sacudido la línea costera del norte de Papúa Nueva Guinea, y han afectado especialmente a las provincias de Sepik Este, Madang, Manus, Nueva Irlanda y Morove, dijo Elizabeth Byrs, portavoz de OCHA.
La Cruz Roja local calcula en 73 mil el número de desplazados, la mayoría de ellos en Nueva Irlanda (32 mil), y Manus (20 mil).
En el caso de esta última isla, el 46 por ciento de su población total ha sido desplazada.
Las elevadas mareas han destruido casas y almacenes de alimentos y suministros.
Las principales necesidades identificadas por el Gobierno son contenedores de agua, tabletas purificadoras, raciones de alimentos y mosquiteras.
Byrs dijo que mañana llegará al archipiélago un equipo de cuatro expertos de OCHA para evaluar la situación y un plan de ayuda, que se ve dificultado por la geografía y la gran distancia entre las diferentes islas.
Las islas Salomón, Marshall y Micronesia también han sido afectadas por mareas anormalmente altas desde el pasado día 9, pero no se han recibido informes de necesidades humanitarias, agregó la portavoz.