Unos 300 jóvenes se reunieron en Rabat, Marruecos para exigir transformaciones políticas, como una extensión de las inconformidades sociales que se han venido manifestando en territorio africano.
“Dignidad, libertad, justicia social” o “el pueblo quiere una nueva constitución”, fueron algunas de las consignas expresadas por los manifestantes en un acto cívico, que en nada se parece a las vías de hecho tomadas por tunecinos, egipcios y libios.
A través de un movimiento denominado 20 de Febrero, también se produjeron manifestaciones en ciudades como Casablanca, en las que se exigieron cambios substanciales en la institucionalidad marroquí.
Yusef Mezi, uno de los líderes de la marcha que se concentró en la plaza de Alhamam, en el centro de la ciudad, señaló que de lo que se trata es de conminar a la realización de “reformas constitucionales y políticas profundas”.
“Los participantes gritaron consignas sociales que piden la mejora de la situación en que vive la población de los barrios marginados de la ciudad”, dijo el joven.