La tormenta, que aumentó su velocidad al aproximarse a Cuba y mantiene la amenaza de transformarse en huracán antes de llegar a la costa oeste de Florida, dejó cuatro muertos a su paso por la República Dominicana y un desaparecido en el vecino Haití.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) indicó en su último boletín que 12.215 personas fueron evacuadas en todo el país y que 2.443 viviendas resultaron afectadas debido al fenómeno.
Un total de 228 personas fueron rescatadas en unidades acuáticas y nueve por vía aérea, según el COE, que precisó que veintitrés comunidades se encuentran incomunicadas.
Las autoridades dominicanas cancelaron ayer el aviso que habían emitido, ya que la tormenta tropical dejó de ser un peligro para el país, pero mantienen la alerta máxima para gran parte de la nación caribeña.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos precisó en su boletín que la tormenta se encontraba cerca de la latitud 20.8 norte, longitud 79.8 oeste y a cerca de 285 kilómetros de Camagüey (Cuba) y a 460 de Cayo Hueso (Florida).