De inmediato, el país recordó la masacre de 72 ilegales en el mismo municipio, sin imaginar el horror de lo que ha venido descubriendo la policía de México. Según las últimas investigaciones, son 120 los cadáveres que se han encontrado en fosas comunes regadas por todo el municipio. Los primeros cadáveres encontrados e identificados señalan que hay varios centroamericanos. La esposa del inmigrante guatemalteco Feliciano Tagual Ovalle, Blanca de Tagual, identificó a su marido entre las víctimas.