La violencia estalló en múltiples sectores del corazón financiero de la capital de Tailandia después de que un grupo de soldados intentó establecer un perímetro alrededor de la creciente ocupación de “camisas rojas”. En medio de la operación, las tropas abrieron fuego contra los manifestantes, convirtiendo el distrito comercial de Bangkok en un campo de batalla. Los soldados dispararon gases lacrimógenos y balas de goma contra los “camisas rojas”, quienes a su vez arrojaban piedras y proyectiles de fabricación casera.
La nueva ola de violencia estalló luego de que un general renegado, quien había estado asesorando a los “camisas rojas” en estrategia militar, recibiera un disparo en la cabeza. Desde el mes de abril, opositores del actual gobierno y seguidores del ex primer ministro Thaksin Shinawatra se tomaron las calles pidiendo adelantar elecciones. Hasta ahora 31 personas han muerto y más de 1.000 han sido heridas en las protestas.