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McCain la ve negra

El tiempo se agota para el candidato republicano, que no logra convencer.

16 de octubre de 2008 - 04:57 p. m.
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Cuando el mago de las campañas electorales demócratas James Carville le propuso a su jefe, Bill Clinton, adoptar como lema de campaña en 1992 las famosas cuatro palabras, “¡Es la economía, estúpido!”, no podía ni soñar que 18 años después la economía se convertiría no sólo en preocupación, como entonces, sino en obsesión. El efecto de la economía sobre cualquier otro asunto en la campaña presidencial ha sido devastador para las aspiraciones del candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain.

Hasta el desencadenamiento de la crisis hace tres semanas, el senador por Arizona igualaba en los sondeos, y en algunos le superaba, a su contrincante demócrata, Barack Obama. Su experiencia política, su conocimiento de la política exterior y de los temas relacionados con la seguridad nacional, su fama de lobo solitario enfrentado muchas veces con su propio partido, su historial militar como piloto de la marina compensaban sus carencias en otros temas, incluido el económico, y su inferioridad dialéctica con relación a Obama no importaban. Pero llegó la crisis y al pueblo americano, preocupado por su puesto de trabajo, el pago de sus hipotecas y el cierre de los créditos, dejaron de interesarle la seguridad nacional, Irak y Afganistán, es decir, los temas en los que McCain superaba a Obama.

Dos debates previos entre los candidatos no sirvieron para dar un vuelco a la ventaja de Obama en las encuestas. Incluso la incrementaron. Por eso era vital para el republicano convencer en el tercer y último asalto. Como en ocasiones anteriores, ninguno de los dos asestó al otro el golpe definitivo para alterar el curso de la carrera presidencial, lo que afianzó la posición del demócrata.

El tiempo se le acaba a McCain. Y lo más grave no es que en los sondeos Obama esté en primer lugar sino que en estados como Florida, Virginia y Colorado, feudos tradicionales republicanos, el demócrata también lo aventaja. Una de las esperanzas de las muchas a las que se agarra la campaña de McCain es que el votante considere que la Casa Blanca y las dos Cámaras del Congreso en manos demócratas romperían el equilibrio tradicional que ha tenido el sistema estadounidense. En todas las elecciones hay estados clave. En la noche electoral del 4 de noviembre, vigilen los resultados de Ohio y Pensilvania. Allá se tomará la decisión.

El TLC con Colombia en el 2009

Las reservas expresadas durante el debate por el candidato presidencial demócrata Barack Obama sobre el Tratado de Libre Comercio con Colombia hacen “más difícil” pensar que el Congreso pueda aprobar el acuerdo antes de que el presidente George W. Bush termine su mandato en enero, aseguró a la agencia de noticias AP Peter Hakim, director del Diálogo Interamericano, una organización de debate regional en Washington. Según el analista, el gobierno y el Congreso “históricamente” no se involucran en decisiones de importancia en ese período de transición de seis semanas que empieza después de las elecciones.

Indicó que sea Obama o el republicano John McCain el ganador el 4 de noviembre, “Colombia tendrá su Tratado de Libre Comercio el próximo año”. Para Hakim, el TLC sería aprobado el próximo año porque para E.U. “es muy difícil negar la importancia de Colombia”.

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