Sin embargo, a pesar de ello dicho acuerdo no pareció hacer cambiar de opinión a McCain para que asista al debate de la campaña presidencial programado para el viernes.
“No hay acuerdo hasta que haya un acuerdo. Nos sentimos optimistas pero queremos que esto se logre”, dijo Brian Rogers, portavoz de McCain.
El candidato demócrata Barack Obama aún desea que se efectúe el debate, y tiene programado viajar el viernes a Misisipí, donde está programado para llevarse a cabo.
El debate es sobre las últimas peripecias de las campañas, mientras McCain y Obama intentan navegar a través de la crisis financiera al mismo tiempo que muestran liderazgo en medio de la preocupación nacional.
“Ya que hay tanto en juego, para Estados Unidos y el mundo, el debate más importante ahora tiene lugar en el Capitolio federal, y pienso sumarme a él”, dijo McCain tras participar el jueves en Nueva York en la Iniciativa Global del ex presidente Bill Clinton, antes de viajar a Washington.
Obama sostuvo que el debate debe llevarse a cabo porque un presidente debe trabajar en más de un tema a la vez.
“Nuestra elección tendrá lugar en 40 días. Nuestra economía está en crisis, y nuestra nación libra dos guerras en el extranjero. El pueblo estadounidense merece escuchar en directo a mí y al senador McCain sobre cómo pensamos dirigir al país. Es un momento muy grave como para paralizar nuestra campaña, o ignorar la variedad de hechos que encarará el próximo presidente”, señaló el demócrata.
En Oxford, en Misisipí, los organizadores del debate continúan los preparativos. En una conferencia de prensa, el gobernador de Misisipí Haley Barbour, republicano, dijo esperar que tenga lugar el debate, aunque aclaró que no tenía información privilegiada al respecto. “Va a ser un gran debate el de mañana por la noche. Estamos entusiasmados”, afirmó.
Por otra parte, las cadenas de televisión continúan sus preparativos. “Continuamos como si vaya a tener lugar y lo haremos hasta que alguien nos diga lo contrario”, dijo la vocera de la cadena ABC Cathie Levine.
En el Capitolio, los negociadores demócratas y republicanos abandonaron finalmente un encuentro a puerta cerrada para anunciar un principio de acuerdo. Agregaron que lo presentarán a la Casa Blanca con la esperanza de someterlo a votación en los próximos días.
Rogers dijo que McCain no participó en esa reunión, aunque estuvo en contacto con los líderes republicanos. El ala más conservadora de ese partido figuró entre los últimos que cedieron a su aprobación, y esperaron a que McCain diera el primer paso antes de comprometerse.
Pese a la suspensión de su campaña electoral anunciada por McCain, su compañera de fórmula, la gobernadora de Alaska Sarah Palin rindió tributo a los caídos en el extremo meridional de Manhattan en los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Los demócratas se mofaron del gesto de McCain por haber interrumpido su campaña electoral, lo que consideraron un truco político, aunque el propio Obama no se atrevió a tanto.