Tras su intervención en la cumbre en Suiza, Lagos declaró que en Ecuador, Nicaragua, Venezuela, Bolivia y, más recientemente, en Paraguay, son “países que son vistos como los más inestables, pero es donde la gente ve mejor a la democracia y sus instituciones, porque los asocia con igualdad de acceso, de trato, ausencia de discriminación y dispersión del poder”.
En cambio, agregó, que en países como Chile, Brasil o Argentina “donde las viejas estructuras del poder se mantienen intactas, la democracia es vista con escepticismo” y la opinión de la ciudadanía sobre sus instituciones, se ha deteriorado.