Los medios de comunicación de Ecuador están preocupados por el riesgo de caer en la autocensura para evitar problemas con el Gobierno. La ratificación de la sentencia de 40 millones de dólares contra el diario El Universo y la prisión de tres años para sus directivos y el exjefe de Opinión tiene como objetivo, según dirigentes de canales y rotativos, generar miedo en los periodistas y amedrentar a las redacciones. Y hasta cierto punto lo logra, dicen los directivos.
Fernando Larenas, editor general del diario El Comercio, afirma que después del golpe que significó la sentencia «la libertad de expresión queda frágil y entre los periodistas hay un estado de miedo». Uno de los principales temores, dice, es que el fallo ratifica que se puede demandar al medio de comunicación y sus representantes si no se está de acuerdo con uno de los artículos de los periodistas. Larenas cree que bajo esa excusa habrá quien ponga filtros a las noticias antes de publicarlas e incluso quien se limite a la versión gubernamental.
Para el editor general del Expreso, Rubén Darío Buitrón, el fallo contra El Universo es «una forma de intimidación, como una manera de enviar un mensaje a la prensa ecuatoriana en el sentido de que debe bajar el tono de su nivel periodístico para evitar problemas, tanto en noticias como en opiniones». Buitrón opina que la sentencia es desproporcionada y genera temor e incertidumbre en las redacciones. Sin embargo, añade que tal vez impulse un periodismo más «riguroso, de calidad, cercano a la gente común, que cuente la historia del ciudadano. No que enfrente al poder directamente, para no convertirse en un poder político».
Milton Pérez, productor ejecutivo de noticias del canal Teleamazonas, subraya que con el fallo se quiere «apagar las voces que afecten al Gobierno de turno» y explica que «si la verdad afecta a los funcionarios, no es la responsabilidad del medio, porque su compromiso está en investigar e informar». Agrega que mientras se quiere callar a la prensa independiente, el Gobierno ha formado un conglomerado de medios que sirven para difundir el mensaje oficialista. Entre ellos nombra a dos canales que fueron incautados, un periódico y varias estaciones de radio. Además, comenta que se critica a la prensa que no está vinculada con el Gobierno. Uno de los métodos usados es la exposición televisada que realiza el presidente, Rafael Correa, todos los sábados para presentar sus actividades semanales y opiniones sobre temas diversos.
Otro de los puntos que preocupan a raíz del juicio es la parcialidad del sistema judicial. Alfonso Espinosa, vicepresidente de noticias del canal Ecuavisa, remarca: «Es un severo golpe contra la administración de justicia. Porque el tribunal dijo que no hubo ningún problema a lo largo del proceso. Pero, ahora la segunda jueza que tomó el caso ha dicho que la sentencia fue elaborada por el abogado de Correa (el presidente) y por ello lo mínimo que se podría hacer era investigar esa acusación».