El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Miedo en la Gran Manzana

El sábado al mediodía cerraron los trenes, metros y buses. Los vuelos fueron cancelados y más de 250.000 personas evacuadas. El poderoso huracán, de categoría 1 o 2, llegaría hoy a las 2 de la tarde. La ciudad se paraliza.

27 de agosto de 2011 - 04:00 p. m.
PUBLICIDAD

Como si fuera el augurio de lo que puede pasar hoy a las 2 de la tarde cuando, según los pronósticos, ‘Irene’ llegue a Nueva York, el viernes oscureció más temprano. El cielo capitalino se vistió de negro y unos extraños colores rojizos, pocas veces vistos, hicieron temer lo peor. “¡Parece una película de terror, el viento está soplando muy fuerte, los árboles se mueven y hay muchos truenos!”, comentaban con horror la colombiana Libia Gil y sus vecinos.

Todos, contagiados por una paranoia colectiva, que se apoderó de los neoyorquinos durante todo este fin de semana, sólo rezaban para que el huracán de categoría 2 de intensidad en la escala Saffir-Simpson (máximo 5) se debilitara. Ante las alertas de las autoridades y las medidas sin precedentes tomadas ante la llegada de ‘Irene’, Nueva York fue más caótica de lo normal: miles de personas se volcaron a los supermercados y ayer varios establecimientos se quedaron sin agua en botella, pilas y latas de conservas.

“Estuve casi tres horas en la fila del supermercado para poder pagar y en los rostros de todos se nota que hay mucha incertidumbre, pues esto jamás había pasado aquí”, comentó la bogotana Laura Morales.

“Debemos estar preparados para lo peor”, advirtió el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, quien ordenó la evacuación obligatoria de todas las personas que vivan en áreas localizadas bajo el nivel del mar. Ayer, a las cinco de la tarde, los 250.000 neoyorquinos afectados ya no estaban en sus casas. Tampoco lo estaban los residentes del distrito financiero de Manhattan y la mayoría de los que habitan en la llamada Zona A (con peligro de inundación), es decir, partes costeras de los barrios de Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island.

La ciudad lucía ayer en la noche desolada. Por orden de las autoridades, la red de transporte público, que incluye los sistemas de autobús, metro y ferrocarril, fue cerrado. Los hospitales, clínicas y asilos, ubicados en 22 barrios, evacuados y más de 2.000 vueltos, cancelados. Las autoridades también suspendieron todas las actividades y obras hasta el lunes. En la Zona Cero, en donde avanza contrarreloj la construcción de un memorial del 11S, quedó paralizada. Bloomberg está tratando de salvar su credibilidad, luego de ser muy criticado en diciembre cuando una tormenta de nieve paralizó la ciudad. Entonces lo acusaron de no haber tomado las medidas necesarias para evitar el colapso en Nueva York.

El principal temor de las autoridades es que la ciudad vuelva a sufrir una inundación como la de 1821, cuando el río Hudson subió cuatro metros. A pesar de ser una de las ciudades más cosmopolitas, Nueva York no está preparada para una emergencia invernal. El sistema eléctrico se encuentra bajo tierra y si éste colapsa, más de 7 millones de neoyorquinos podrían quedar sin electricidad durante varios días. Eso sin contar el caos en las comunicaciones y en los aeropuertos, todos ubicados a pocos metros del mar.

“Nunca hemos ordenado una evacuación y no lo haríamos si no pensáramos que la tormenta es potencialmente muy peligrosa”, aseguró Bloomberg.

“Tenemos que estar en la casa. Esa fue la orden y por eso compré agua, jugos y varias cosas. También busqué los documentos y los dejé en un lugar seguro. Selle las ventanas con cinta, esto parece muy serio”, relató la dominicana Karina Blanco, quien vivió el paso de otros huracanes en su país.

No ad for you

El miedo se siente en cada esquina, pues esta ciudad sólo se ha enfrentado otras cuatro veces a un huracán de estas características en los últimos 200 años.

El rastro del huracán ‘Irene’

El más afectado

República Dominicana es hasta ahora el país que más ha sufrido la tormenta. Sólo en la provincia de San Cristóbal, 6.211 viviendas fueron destruidas o inundadas. En todo el país la cifra de damnificados llega a 32.400. Los vientos alcanzaron velocidades de hasta 185 km/h.

No ad for you

Impacto en las Bahamas

Después de pasar por República Dominicana y de rozar Haití a principio de semana, el huracán, que afectó los vientos de 400 km a la redonda, se dirigió a las Bahamas, donde ocasionó la destrucción de cerca del 90% de las estructuras ubicadas al sureste del país.

Valor de los daños

Según la aseguradora estadounidense AIR Worldwide, el costo de los destrozos originados por ‘Irene’ en R. Dominicana, Bahamas, Haití y Puerto Rico podrían alcanzar los US$1.100 millones. El 60% de este monto correspondería sólo a Bahamas.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias