Las «mujeres de la comunidad de seguridad nacional», como se denominan en la carta publicada la noche del lunes, protestaron contra el abuso y discriminación de mujeres, argumentando que así como en el sector privado, sus denuncias son ignoradas y son perjudicadas profesionalmente por hombres.
«Nosotras también somos sobrevivientes del acoso sexual, agresiones y abuso, o conocemos a otras que lo son», escriben.
«Esto no es solo un problema en Hollywood, Silicon Valley, redacciones o el Congreso. Está en todas partes. Estos abusos nacen del desequilibrio de poder y de entornos que permiten tales prácticas, mientras se silencia y avergüenza a las sobrevivientes».
Las firmantes ocuparon u ocupan puestos de alto rango en los departamentos de Defensa y de Estado, la Casa Blanca y en agencias de inteligencia, entre ellas 60 embajadoras o exembajadoras.
A pesar del gran número de mujeres que ingresó en esos sectores laborales, muchas renuncian y solo unas pocas llegan a cargos altos, agregaron.
«Muchas mujeres son impedidas o expulsadas de estos campos (de trabajo) por hombres que usan su poder para agredir a un espectro y perpetuar, a veces inconscientemente, entornos que silencian, menosprecian o descuidan a las mujeres en favor del otro», indicaron.
«Esta comunidad también debe abordar los serios desequilibrios de género en puestos de liderazgo, porque los equipos dominados por hombres se más proclives a abusos y los equipos más diversos son constantemente vinculados a mejores resultados».
Asimismo recomendaron que sus los institutos de sus organismo deberían obligatoriamente capacitar a todos los empleados en temas de acoso y establcer varios canales privados para reportar abusos y recibir quejas.
A la par, aconsejaron que todas las mujeres que renuncian a sus funciones en el gobierno, deberían ser entrevistadas porque sus declaraciones podrían revelar el alcance de las situaciones de acoso.